Al día siguiente, la noticia de que Sebastián había matado a alguien se posicionó, como era de esperarse, entre las principales tendencias en las redes.
Sabrina, siendo una figura pública con bastante fama e influencia, generaba siempre un torrente de comentarios cada vez que surgía alguna noticia relacionada con ella.
La historia de vida de Sabrina era digna de un drama: su origen era todo un enredo y las vueltas que había dado en la vida la hacían parecer casi una leyenda.
Desde su debut como violinista, alcanzó la cima de inmediato.
Incluso cuando regresó a casa para hacerse cargo del negocio familiar, logró que todo floreciera bajo su mando.
Algunos la admiraban, otros la envidiaban, y no faltaba quien la detestara.
Ahora que habían encontrado a Sabrina cometiendo un error, por supuesto que no iban a desaprovechar la oportunidad para atacarla sin piedad.
Recibió llamadas tanto de André como de Gabriel Castillo, quienes le preguntaron si necesitaba que le ayudaran a resolver el problema.
—No hace falta, ya tengo en mente cómo manejar esto, pero gracias a los dos —respondió Sabrina.
Como ella ya tenía un plan, ni André ni Gabriel insistieron. Sabían que, de meterse, podrían terminar estorbando en vez de ayudar.
Sabrina dejó que la opinión pública siguiera creciendo, pero decidió reducir sus salidas al mínimo.
Le preocupaba que Sebastián no soportara la presión de los ataques en línea y los rumores, así que le dijo:
—Hache, no te preocupes por esto, yo me voy a encargar de solucionarlo.
Sebastián le sonrió, tranquilo:
—Sí, lo sé. Sabrina siempre me cuida.
En ese momento, tocaron la puerta de la oficina.
Diego Cornejo asomó la cabeza:
—Señorita Ibáñez, hay alguien que quiere verla. ¿Le doy pase?
Sabrina pensó que era otro de los accionistas que venía a presionarla para que despidiera a Sebastián y soltó un suspiro.
—Está bien, que pase.
Sabía que, si después quería seguir teniendo el respaldo de los accionistas en el Grupo Ramos, no podía enemistarse con ellos. Además, había quienes, en el fondo, solo querían lo mejor para ella.
Pero para su sorpresa, quien entró no fue un accionista, sino Jorge Olivares.
Sabrina se puso de pie, desconcertada:

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...