Sabrina giró la cabeza para mirarlo.
—André, secuestraron a Thiago. No tengo cabeza para discutir contigo.
—Tú deberías saberlo bien, todavía no hemos llegado al punto de tener que sacrificar a Hache.
André tampoco se anduvo con rodeos. Se quedó mirándola directo a los ojos.
—Está bien, ahora no. Pero dime, si llega ese momento… Si de verdad tienes que elegir entre Thiago y Sebastián, si solo puedes salvar a uno, ¿a quién escogerías?
Sabrina frunció el ceño.
—André, Sebastián es un adulto capaz de tomar sus propias decisiones, no es una herramienta mía. Él puede decidir por sí mismo, yo no tengo ningún derecho para ordenarle que se sacrifique por Thiago. Y también tiene todo el derecho de negarse.
André esbozó una sonrisa torcida.
—Pero viendo cómo están las cosas, si tú se lo pides, hasta iría a la muerte en este instante sin parpadear… Mucho más si es por Thiago.
A Sabrina le irritaba el tono de André, y se le notó el disgusto en la voz.
—André, tú no eres de este tipo de persona irracional. ¿O será que hoy el tema es Sebastián y por eso traes esa fijación?
—¿Y si en vez de Sebastián fuera Daniela? ¿O Romeo Castillo? ¿O Gabriel? ¿También me pedirías que les diga que se sacrifiquen por mi hijo?
El tono de André se tornó cortante.
—Pero Sebastián es el responsable de que Thiago haya sido secuestrado. ¡Él tiene que asumir las consecuencias!
La mirada de Sabrina también se volvió dura.
—Sí, Hache tiene cierta responsabilidad en esto. Pero si Quentin Fontaine no hubiera intentado hacerme daño, nada de esto habría pasado. En el fondo, la que inició todo esto fui yo. ¿Por qué no me reclamas a mí por lo de Thiago?
Al verla bajar, Sebastián se puso de pie y avanzó hacia ella, con la intención de decir algo. Pero en ese momento, tres personas bajaron por la escalera: Esteban, Eva y Chiara.
Apenas la vio, Esteban se cruzó de brazos y dejó escapar una risa burlona.
—Miren nada más, la mamá del año… Secuestraron a su hijo y ella tan tranquila, como si nada. —Chasqueó la lengua—. Así tan campante, ¿así se supone que reacciona una madre cuando secuestran a su hijo?
—Sabrina, ¿ni tantito te preocupa lo de Thiago? Ese tal Fontaine ya te dijo que lo cambies por Sebastián, ¿o no? ¿No piensas hacer el intercambio? ¿O ya estabas esperando que se lo llevaran para quitarte ese peso de encima y así vivir tu “nueva vida” sin molestias?
—Te lo voy a decir directo: sabiendo los enemigos que tienes afuera, y aun así sales con tu hijo a pasear… ¿No será que querías usar a esos tipos para deshacerte de Thiago?
Antes de que terminara, Sabrina agarró un vaso de agua de la mesa y se lo arrojó de lleno a la cara.
—¿Enemigos? —le soltó Sabrina, mirándolo con una furia contenida—. Mi peor enemigo siempre ha sido mi propio hermano, ¿no es así, Esteban?
—Si estando en Chile, en territorio de la familia Ramos, ni siquiera puedo salir de casa con mi hijo para distraernos, entonces tu poderosa familia Ramos no es tan impresionante como dicen allá afuera. Pura fachada, nada más.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...