Al pensar que alguna vez le confió todo a Eva, compartiendo sus secretos más importantes, y que ahora todo eso se había convertido en un arma contra ella y Sebastián, a Rocío le daban ganas de despellejar viva a Eva.
—Hermano, ¿entonces qué hacemos? —preguntó ansiosa—. ¿Crees que Eva usará a Araceli para ir contra Hache?
Ulises soltó una risa burlona.
—¿Usar a Araceli contra Sebastián? Estás sobrevalorando demasiado a esa mujer. Si ella tuviera la capacidad de enfrentarse a Sebastián, ¿crees que habría terminado así? Si a Sebastián realmente le importara, ¿crees que la habría dejado viva? Para él, Araceli no es ninguna amenaza.
Rocío no era un genio, pero tampoco era estúpida sin remedio.
—Araceli no puede hacerle nada a Hache directamente, pero... puede sembrar discordia entre él y Sabrina, ¿no es así?
—Exacto —confirmó Ulises—. Ese es el objetivo principal por el que se la llevaron.
Al escuchar a Ulises, Rocío se sintió un poco mejor. Odiaba tanto a Sabrina como a Eva; ver sufrir a Sabrina sería un consuelo para ella.
—Sin la ayuda de Hache, los Ramos ya se habrían comido a Sabrina sin dejar ni los huesos —dijo Rocío con una sonrisa fría—. Si Hache deja de ayudarla, ¡Sabrina no es nada!
Esta vez, Ulises tardó mucho en responder.
Rocío, extrañada, se giró para mirarlo. Vio que tenía una expresión pensativa, como si estuviera analizando algo profundo.
—No entiendo, hermano. ¿Qué quieres decir?
Ulises miró a lo lejos, hacia la dirección donde estaba la oficina de Sabrina.
—Sebastián es demasiado racional y lúcido. Debe tener muy claro que tanto el destino de los Fonseca como el daño que le causó a Sabrina en el pasado son obstáculos enormes para que estén juntos. Quizás... él nunca planeó quedarse con Sabrina. Y sabe mejor que nadie que, por mucho que intente ocultarlo, las mentiras siempre salen a la luz. Además, el hecho de que Sebastián ayudó a Araceli en el pasado ya no es un secreto entre nosotros.
—Pero si Hache quisiera ocultarlo, con sus medios, podría borrar todas las pruebas y rastros —insistió Rocío.
—¿Y luego qué? —la miró Ulises con desdén—. ¿Seguir inventando mentiras para tapar las anteriores? ¿Crees que Sebastián no tiene nada más que hacer? Tiene que proteger a Sabrina, planear cómo eliminarnos a nosotros, dirigir su empresa y los asuntos de su familia. Y encima, ¿gastar energía en ratas de alcantarilla como Araceli y Jorge?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...