Eva pensó que había escuchado mal.
—¿Cómo que ya no? ¿Qué quieres decir con que ya no?
La princesa Greta Hoffmann sollozó:
—Le dieron en el corazón a mi hermano. Justo ahora está en el quirófano, intentan salvarlo, pero el médico dice que... las probabilidades son mínimas... Jasper... me temo que Jasper no va a lograrlo.
Eva sintió que se le cortaba la respiración.
—¿Cómo pasó esto? Jasper estaba perfectamente bien, ¿cómo es posible que le dispararan?
La princesa Greta le había marcado a Eva presa del pánico absoluto. Si no hubiera secuestrado a Daniela Blasco, su hermano no estaría al borde de la muerte. Entre balbuceos y llanto, Greta le contó a grandes rasgos lo sucedido.
—Sabrina Ibáñez le disparó una vez, y luego el líder de los Fonseca, Sebastián Fonseca, le dio en el corazón. Mamá se desmayó de la impresión y mi padre está furioso, dice que no los perdonará... ni a ellos... ni a la familia Ramos.
A Eva le dio un vuelco el corazón y un mal presentimiento se apoderó de ella.
—¿Es porque Sabrina viene de la familia Ramos? ¿Por eso el Rey Lennard Hoffmann quiere desquitarse con nosotros?
—Esa es una parte —dijo Greta—, pero mi padre cree que... es muy probable que los Ramos y Sebastián hayan planeado todo esto juntos.
Eva sintió que todo aquello era absurdo.
—Hoffmann, tu padre nos está malinterpretando. Es cierto que cerramos un trato con el Grupo Fonseca, pero no hay ningún acuerdo secreto. Además, ¿de qué nos serviría a nosotros la muerte de Jasper?
Eva sabía que esa explicación no convencería a los Hoffmann. El acuerdo entre Sebastián y el Grupo Ramos era un hecho innegable. Y sí, era un contrato demasiado beneficioso. De lo contrario, Martín y Federico Ramos no habrían tragado camote y agachado la cabeza ante Sebastián.
—Eva, yo creo que no eres esa clase de persona, por eso te llamé —dijo Greta—. Pero... que yo te crea no sirve de nada, mi padre no lo cree. Él piensa que los Ramos y los Fonseca se unieron para destruir a los Hoffmann...
Aquello sonaba increíble; al fin y al cabo, los Hoffmann eran realeza, no cualquiera podía tumbarlos. Pero pensándolo bien, los Fonseca eran los más ricos del mundo, y el poder y las influencias de los Ramos tampoco eran poca cosa. Si esas dos grandes familias se aliaban para ir contra los Hoffmann con un plan meticuloso, no era imposible lograrlo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...