—Ulises, iré a buscar a papá y a mi hermano para que traigan refuerzos.
Tras decir esto con solemnidad, Eva abrió la puerta y se marchó a paso rápido.
Ulises observó la espalda de Eva alejándose y, por alguna razón, se sintió extraño.
Pensó en Sabrina.
Si esa persona fuera Sabrina, jamás se habría ido.
En el avión, Ulises había visto las grabaciones de seguridad de cuando Sabrina y Sebastián escaparon del palacio. Su situación actual era muy similar a la que vivieron ellos.
Pero Sabrina no abandonó a Sebastián para irse sola.
O mejor dicho, Sabrina nunca había abandonado a Sebastián.
En ese instante, comprendió de golpe por qué Sebastián, teniendo tantas opciones, solo tenía ojos para Sabrina.
Sebastián obtuvo la respuesta que quería.
Pero él no.
Él no tenía nada.
Lo único que recibía era una ridícula limosna.
Ulises se quedó recostado en el asiento, viendo cómo la silueta de Eva desaparecía poco a poco de su vista.
Estaba gravemente herido; sus piernas casi no tenían sensibilidad y no podía ni salir del coche.
Si Eva hubiera sido un poco más observadora, se habría dado cuenta de su estado.
Pero no lo hizo.
Ulises apartó la mirada y contempló el cielo a través del parabrisas, sintiendo una calma total en su interior.
Cuando uno hace demasiadas maldades, tarde o temprano llega el castigo.
Pero él nunca le tuvo miedo al karma.
Sin esa maldad, no habría sobrevivido hasta hoy.
Es un ciclo; así como esa gente murió en sus manos, algún día él moriría de la misma manera a manos de otros.
***
Cuando Ulises despertó, descubrió que no estaba muerto, sino en una cama de hospital.
Su asistente, al verlo abrir los ojos, soltó un suspiro de alivio.



VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...