André iba a decir algo más, pero Sabrina sintió una presencia y alzó la mirada de golpe.
Vio a Sebastián apoyado en el barandal del segundo piso. El hombre la observaba con esos ojos negros como la tinta, oscuros y pesados. Estaba ahí de pie, en completo silencio. Quién sabe cuánto tiempo llevaría mirándolos.
Sabrina centró toda su atención en él.
—Sebas, ¿ya terminaste de platicar con Joseph?
Él soltó un ligero murmullo y empezó a bajar la escalera.
—Sí, ya terminamos.
En pocos segundos estuvo junto a ella. Le pasó un brazo por la cintura con naturalidad y la atrajo hacia sí.
Sabrina se sorprendió un poco, pero no intentó zafarse.
Sebastián clavó los ojos en André y esbozó una sonrisa.
—Le agradezco mucho la ayuda que nos ha brindado estos días, señor Carvalho.
André alzó una ceja, sin ninguna intención de echarle más leña al fuego.
—Yo soy el que debería agradecerle por haber salvado a Thiago.
Como Sabrina aún tenía muchas cosas que preguntarle a Sebastián, le sugirió a André:
—Puedes irte tranquilo. Mañana Sebas y yo iremos a ver a Thiago.
André no hizo por quedarse más tiempo.
—De acuerdo. Nos vemos entonces.
Al salir de la casa, se topó con Camila, que estaba terminando una llamada junto a la puerta. Como no se conocían bien, ella se limitó a hacerle un leve gesto con la cabeza, a modo de saludo, e hizo el amago de volver a entrar.
André la detuvo.
—Señorita Silva.
Ella volteó.
—¿Se le ofrece algo, señor Carvalho?
—¿Cómo está Sebastián? —preguntó.
Camila dedujo que, cuando André y Sabrina recién llegaron, él había escuchado la conversación en las escaleras. Se le quedó viendo fijamente.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...