Por alguna razón, a Sabrina le pareció que Sebastián actuaba muy raro.
—Sebas —lo llamó en voz baja.
Él parpadeó levemente y caminó despacio hacia ella. Le puso la chamarra sobre los hombros.
—Hace frío, no te vayas a enfermar.
Esa presencia intimidante desapareció de golpe, como si todo hubiera sido producto de su imaginación.
Sabrina volteó a ver a Roque.
—Ya vete a descansar. Mañana pasas por mí temprano.
Al día siguiente tenía otro contrato que firmar y ya habían acordado la hora.
Roque asintió, se despidió de Sebastián y se subió al coche para irse. Sebastián se quedó viendo cómo el vehículo se alejaba, con una mirada inescrutable.
***
Al día siguiente, Sabrina se levantó temprano y revisó uno por uno los documentos que necesitaba para la firma. Tras confirmar que no faltaba nada, se sentó a esperar a Roque.
Roque era un guardaespaldas muy astuto y atento. Como asistente también era excelente; nunca metía la pata. Siempre llegaba cuarenta minutos antes a la casa de Sabrina para esperarla. Jamás llegaba tarde.
Sin embargo, ese día no solo no llegó temprano, sino que dio la hora acordada y ni sus luces.
«¿Le habrá pasado algo?», pensó. Preocupada, marcó su número. Nadie contestó.
Intentó un par de veces más, pero la mandaba a buzón. Sabrina frunció el ceño y le llamó a Valerio.
—Valerio, ¿ya salió Roque de allá?
—Salió tempranísimo —respondió él—. ¿Por qué? ¿A poco no llega?
—No. Le he estado marcando y no contesta. Ya me preocupé, no vaya a ser que le haya pasado algo.
—Ahorita mismo checo por dónde anda, señorita Ibáñez —dijo Valerio de inmediato—. ¿Quiere que le mande a otro chofer?
Sabrina miró la hora.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...