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La Guerra de una Madre Traicionada romance Capítulo 1942

Sus miradas se cruzaron; los ojos del hombre eran profundos y tranquilos.

Sabrina ya no sentía el pánico de haber sido descubierta, solo le quedaba una gélida decepción tras conocer la verdad.

—¿Por qué? —le preguntó a Sebastián—. ¿Por qué hiciste todo esto?

Sebastián la miró y su voz sonó tan fría y fluida como el agua.

—Me choca que siempre ronden a tu alrededor, robándose tu atención.

—¿Y solo por eso fuiste capaz de hacerles esa jugada sucia? —cuestionó ella.

—Solo fueron unas pequeñas lecciones y advertencias —respondió él sin inmutarse.

Sabrina observó el rostro apuesto y familiar de aquel hombre y, por un momento, se sintió desconcertada.

Al verse descubierto, él no mostró nerviosismo ni culpa; ni siquiera un rastro de arrepentimiento.

Estaba convencido de que no había hecho nada malo.

En un segundo, la cabeza le dio vueltas.

Su única sospecha sobre Sebastián era que estaba ocultando su enfermedad.

Aunque había notado algo raro en el asunto de Marcelo y Estela, nunca dudó de él.

Incluso cuando las personas a su alrededor empezaron a tener problemas uno tras otro, jamás pensó que él fuera el responsable.

Desde el principio, Sebastián siempre la había apoyado.

Su forma de tratarla iba mucho más allá de una simple ayuda.

Los sentimientos de Sabrina por él también habían superado hace tiempo la barrera del amor romántico.

No era exageración decir que, en ese momento, Sebastián ocupaba el primer lugar en su corazón.

Incluso Thiago Carvalho había pasado a un segundo plano.

Se negaba a creer que el hombre que siempre veía por su bienestar hubiera hecho algo así.

Sentía que la persona en la que más confiaba la había apuñalado por la espalda.

Viendo cómo se acercaba lentamente a ella, Sabrina levantó la mirada y le espetó:

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