Entrar Via

La Guerra de una Madre Traicionada romance Capítulo 284

André observó la silueta de Sabrina mientras recorría la tienda y le dijo:

—¿Cuál te gusta? Puedo comprártelo.

Sabrina esbozó una sonrisa despreocupada y respondió:

—Entonces no me haré del rogar.

Una sutil expresión de sorpresa atravesó el rostro de André, gesto que Sabrina captó de inmediato con su mirada perspicaz.

—¿Qué pasa? ¿Pensaste que te iba a decir que no?

—Exacto —respondió André con voz serena y distante—. Siempre te has mostrado muy digna. Creí que no ibas a aceptar.

Sabrina soltó una risa breve y cortante:

—Si fuera tan digna como crees, nunca habría compartido propiedades contigo, ni te habría pedido esos diez mil millones.

André estaba a punto de responder cuando Iván se aproximó con paso apresurado.

—Señor Carvalho, si no nos vamos ya, llegaremos tarde a la firma del contrato.

—Ya lo sé —contestó André con indiferencia.

Cuando estaba por marcharse, André levantó la mirada y vio a Sabrina de pie a un costado, observándolo.

—Tengo que irme. Escoge lo que quieras y cárgalo a mi cuenta.

Un destello de asombro cruzó por los ojos de Iván. La actitud del señor Carvalho hacia su esposa parecía haber mejorado considerablemente. Pero pronto comprendió el motivo: era una compensación para Sabrina después de que él decidiera rechazar a Elwood sin consultarle.

...

Tras la partida de André, Sabrina llamó a Daniela para que saliera a su encuentro.

—Daniela, ven a comprar conmigo, hoy invito yo. Elige lo que se te antoje.

Daniela respondió sorprendida:

—¿Te sacaste la lotería o qué?

—No, André me dijo que escogiera lo que quisiera y lo cargara a su cuenta.

—Conozco a André. Es imposible que haya gastado tanto.

—Este... no es la cuenta del señor Carvalho, es de su esposa... —aclaró Eugenio con cautela.

—¿Su esposa? —Fabián se quedó perplejo, sin saber cómo reaccionar.

—Creo que su apellido es Ibáñez... —le recordó Eugenio.

—¡Maldita sea!

...

Mientras tanto, Daniela observaba a Sabrina, quien continuaba comprando sin detenerse, y preguntó con cierta inquietud:

—Sabrina, ¿segura que esto... no va a causarnos problemas?

Sabrina asintió levemente con una sonrisa de satisfacción.

—No te preocupes, después de esto, Fabián hará todo lo posible para que André y yo nos divorciemos rápido, sin atreverse a interferir más.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada