—Sabrina, ¿cómo quieres manejar a esas personas? Podemos causarles problemas a sus familias, interceptar sus pedidos... Incluso si quieres que quiebren, no hay problema —dijo Gabriel mirando a Sabrina.
Fabián comentó con sarcasmo:
—Vaya, ¿y no que la señorita Ibáñez era muy capaz? Al final, ¿no es que necesita que un hombre intervenga?
Sabrina le lanzó una mirada a Fabián y respondió con calma:
—No te preocupes, aunque no dependa de un hombre, me haré justicia por mí misma.
Luego miró a Gabriel.
—Tengo pruebas de sus delitos: conducir ebrios, atropellar y huir, peleas, forzar chicas y más. Solo necesito que el señor Castillo me ayude a exponerlos sin que nadie interfiera.
En su fiesta de cumpleaños había sufrido una gran humillación, no estaba dispuesta a dejarlo pasar. Había estado recopilando pruebas de las actividades ilegales de esos jóvenes descarriados, esperando el momento oportuno para darles un golpe certero. Y ahora, era el momento perfecto.
Gabriel echó un vistazo significativo a André y Fabián.
—Eso es sencillo. Por más poder que alguien tenga, nunca podrá vencer a la justicia.
Sabrina asintió levemente y miró a Romeo.
—Romeo, ¿quieres pedir algo más?
Romeo negó con la cabeza.
—No, señorita Sabrina. Regresemos, quiero comer los postres que preparas.
Sabrina sonrió dulcemente.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...