Daniela no pudo evitar soltar la pregunta:
—¿Eva también tiene amigas cercanas?
Gabriel arqueó las cejas con una sonrisa.
—¿Por qué no habría de tenerlas? Sus amigas cercanas son señoritas de familias importantes, y créeme, no les falta ni belleza ni talento, están al nivel de Eva.
—¿No les falta ni belleza ni talento? —Daniela se sorprendió—. Yo pensaba que Eva, siendo la número uno entre las socialités y tan idolatrada, jamás tendría amigas más talentosas o guapas que ella.
Carolina se mostró intrigada.
—¿Y eso por qué?
—Porque las personas siempre se comparan —explicó Daniela—. Al lado de una flor, siempre hay hojas que la hacen lucir más. Especialmente mujeres como ella, que se aferran a su reputación. Si sus amigas fueran mejores que ella, perdería su puesto de la socialité más popular.
Gabriel se rio por lo bajo.
—No te equivocas… Muchas chicas de sociedad suelen rodearse de amigas que no les hagan sombra, pero Eva no. ¿Sabes por qué?
Fue entonces que Sabrina intervino.
—Porque ella tiene la confianza suficiente en sí misma.
Gabriel asintió.
—Exacto. Está segura de quién es, sabe que, aunque sus amigas sean espectaculares, ninguna la opaca. Además, los amigos reflejan tu propio nivel. Si siendo la más famosa de todas solo se rodea de chicas sin clase o poco atractivas, todos pensarían que le falta buen gusto. En cambio, tener amigas destacadas solo la hace brillar más. Dicen que tiene tres amigas, y todas son igual de sobresalientes.
De pronto, Marcelo preguntó:
—¿Entre ellas está Gloria Blanco?
Gabriel le lanzó una mirada de soslayo.
—Gloria no llega a ser su mejor amiga, apenas y es una conocida más.
Al escuchar eso, Marcelo dejó escapar el aire y su expresión se suavizó.
Su exclamación captó la atención de André, que se detuvo en seco.
—¿Sabrina?
Fabián señaló en la dirección donde estaba el grupo.
—¡Ahí mismo! Seguro viene a meterme en líos otra vez, ¡qué mala suerte!
Antes, cada vez que veía a Sabrina, pensaba que era la oportunidad perfecta para divertirse un rato a su costa. Si pasaba mucho tiempo sin molestarla, hasta la buscaba para armarle alguna travesura. Pero ahora, con solo verla, sentía que le caía una nube negra encima. Ya solo quería mantenerla lo más lejos posible.
La había pasado tan mal con Sabrina que hasta Araceli le advirtió que mejor se mantuviera lejos de ella.
André siguió la dirección que señalaba Fabián y, en efecto, divisó al grupo de Sabrina. Sus ojos se oscurecieron, reflejando emociones difíciles de descifrar.
Araceli también notó a Sabrina y a sus acompañantes. Fingiendo desinterés, comentó con voz suave:
—Desde que la señorita Ibáñez conoció a Hernán, se le ve diferente. Ahora irradia mucha más seguridad.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...