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La Guerra de una Madre Traicionada romance Capítulo 835

Fabián, nervioso y con las manos temblorosas, empujó a Araceli con cuidado.

—Araceli, ya estás pasada de copas, yo no soy André, soy Fabián.

Araceli, borracha y desorientada, lo besaba a tientas.

—André, ¿de verdad eres tan cruel? ¿Me vas a dejar? No quise hacerlo, te lo juro… Es que te quiero tanto… No me ignores, ¿sí?

El sudor le resbalaba por la frente a Fabián, quien se puso aún más inquieto.

—Araceli, te lo juro, yo no soy André. Mírame bien, por favor.

A pesar de que sentía algo por Araceli, tenía claro que la pareja de un amigo no se tocaba. Eso nunca. Aunque André le había dicho claramente que cuidara de ella, Fabián jamás pensó en aprovechar esa confianza. ¿Y si algún día André se arrepentía de haberlo involucrado? Sería el fin de su amistad, y eso sí que no podría soportarlo.

Rechazarla varias veces solo hizo que Araceli se pusiera más triste. Terminó desplomada en el suelo, llorando con un dolor que se sentía hasta en los huesos.

Fabián intentó consolarla con un par de palabras, pero nada funcionaba. Ver a la mujer que le gustaba deshecha en llanto le dejó el corazón apretado.

Se acercó, tomó una botella de aguardiente que quedaba a un lado y la levantó en señal de rendición.

—Araceli, yo tampoco sé cómo ayudarte, la verdad. Lo único que puedo hacer es tomar contigo.

Botella tras botella, Fabián fue perdiendo la noción de todo, sin notar la sombra oscura que se reflejaba en los ojos de Araceli.

—André, si tú me das la espalda, no me culpes por lo que haga —pensó ella, con una decisión amarga.

...

Al día siguiente.

Fabián se despertó con la cabeza a punto de estallar y los recuerdos difusos. Abrió los ojos y lo primero que vio fue un cuarto completamente desconocido.

¿Dónde estaba?

De golpe, los recuerdos de la noche anterior le invadieron la mente. Sí, estuvo acompañando a Araceli mientras bebían. ¿Había terminado borracho? Al mirar hacia el lado, se quedó helado: a su lado, dormía una mujer. Era Araceli.

Antes, aunque a veces él se emborrachaba, Araceli siempre lo llevaba a casa. Pero jamás habían dormido juntos. Nunca. ¿Entonces por qué ahora estaban así? Quiso convencerse de que todo era un accidente, que ambos solo estaban ebrios. Pero cuando levantó la sábana y vio su cuerpo completamente desnudo, se le fue el alma a los pies.

Por muy ingenuo que quisiera ser, sabía que no era posible dormir así, junto a Araceli, y que no hubiese pasado nada.

Capítulo 835 1

Capítulo 835 2

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