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La Guerra de una Madre Traicionada romance Capítulo 837

Araceli seguía sin decir una sola palabra sobre todo lo que Sabrina había revelado.

Mucha gente empezó a sospechar que, al quedarse callada, lo estaba aceptando todo.

Aun así, quedaban algunos fans tercos que no perdían la esperanza en Araceli. Creían que, tal vez, ella tenía sus razones, o que al final daría un giro inesperado a todo.

Pero la verdad era imposible de tapar.

Con pruebas tan claras sobre la mesa, ya no había manera de defenderla.

Después de varios días de insultos y críticas desatadas contra Araceli, y viendo que ella seguía en silencio, la furia colectiva empezó a volcarse contra Elwood.

No eran pocos los que se habían hecho fans de Araceli solo por Elwood.

Y ahora, ver a Araceli derrumbarse de esa manera... era peor que cuando un artista se ve envuelto en un escándalo amoroso. ¡Esto la convertía en poco menos que en una criminal!

Mucha gente empezó a desahogarse contra Elwood:

—¿No que Elwood era ese músico que ganó el premio a la trayectoria? ¿Cómo terminó escogiendo a Araceli como su alumna especial?

—¿Con ese carácter, se supone que ella merece llamarse música?

—Elwood, ¿te volviste loco de viejo, o es que Araceli tiene algo con lo que te está chantajeando?

—Toda una vida de reputación y ahora Elwood la arruinó en manos de Araceli, ¡qué decepción!

—Elwood, ¿no crees que deberías darle una explicación al público por apoyar a alguien así como tu discípula?

—Si Araceli no le llegaba ni a los talones a Sabrina, ¿entonces qué vio Elwood en ella para tratarla diferente?

—Los fans de Elwood siempre lo pusieron en un pedestal, ¿de verdad creían que era tan honorable? Solo hay que mirar a su antiguo alumno, Malcolm Fletcher, que tenía el peor carácter y aun así era su consentido. Cualquier otro lo hubiera sacado de una vez por todas.

No pasó mucho desde que empezaron los insultos cuando Elwood lanzó un comunicado: declaraba que ya no tenía ninguna relación con Araceli.

Pero la gente no se tragó ese cuento.

—Ah, claro. Cuando Araceli era famosa, feliz de tenerla como discípula. Pero apenas sale el escándalo, ¿ya la desconoce? ¿Eso es ser un verdadero maestro?

—Mira, si Elwood hubiera respaldado siempre a Araceli, todavía le tendría algo de respeto. Pero ahora... ya no tiene ningún brillo.

Sabrina dejó el piano y sonrió.

—Justo iba a tomar un descanso, compañero. ¿Qué pasa?

Marcelo dudó un momento antes de hablar:

—Quería contarte algo. Lo pensé bien y prefiero avisarte antes, no vaya a ser que los Ramos te tiendan una trampa y termines cayendo sin darte cuenta.

Sabrina frunció el entrecejo.

—¿Tiene que ver con la familia Ramos?

Marcelo asintió, mirándola con seriedad.

—Antes de fallecer, la maestra me confió un secreto. Tenía en su poder el diez por ciento de las acciones originales del Grupo Ramos. Y dejó en su testamento que ese diez por ciento sería solo para ti. No tiene nada que ver con tu papá ni con tus hermanos.

Sabrina se quedó en silencio, sorprendida. Jamás había oído hablar de esas acciones originales.

—¿Desde cuándo existe eso? —preguntó, sin poder ocultar su desconcierto.

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