Entrar Via

La Heredera: Gambito de Diamantes romance Capítulo 1354

Ahora que Andrea le había mostrado su confianza, a Céline le dio un poco de pena.

—¿Y qué vas a hacer en la noche? ¿Vas a cenar conmigo o con mi hermano?

—Contigo, la verdad es que ya tengo hambre —contestó Andrea.

—Pero hoy ando de pésimo humor.

—…

—Mejor deja que Mathieu venga por ti al rato, de verdad ando de malas y no quiero contagiarte mi estado.

Vaya que su humor andaba por los suelos.

Y pensar que Céline había creído que Bastien iba a sacarle un montón de información a Fabio… ¿y resultó ser eso nada más?

No había conseguido gran cosa, y sólo se había hecho ilusiones en vano.

Si por ella fuera, le habría arrebatado absolutamente todo a Fabio… pero después de tanto rollo, ¿Bastien sólo pudo lograr eso? Ni para hacerle segunda servía.

Mientras Céline se quejaba con toda seriedad de su estado de ánimo, Andrea se acercó, parándose justo frente a la litera.

Céline estaba recargada ahí, leyendo un libro.

Cuando vio que Andrea se le acercaba de repente, alzó la vista.

—¿Qué te pasa? —preguntó.

—Es que eres tan guapa, ¿por qué no te dejas el cabello largo? —le soltó Andrea.

—Me estorba —contestó Céline sin pensarlo.

Con lo que se la pasaba corriendo de un lado a otro, ¿cómo iba a traer el cabello largo? Ni lavarlo era sencillo.

—Pero ni pareces estar de malas, ¿por qué no quieres cenar conmigo? —insistió Andrea.

—…

Ay, pues…

A veces, simplemente no hay explicación. Por eso dicen que cuando dos personas pueden convivir bien, no importa si son hombre y mujer, lo importante es la química.

Nada más había que escuchar las preguntas que hacía Andrea, como si nada.

—Ya le mandé mensaje a Mathieu. Le quedan tres minutos para llegar. Si quieres, todavía te da tiempo de maquillarte antes de verlo.

—No quiero maquillarme —respondió Andrea.

—Mejor así. En la familia Lambert nadie es fan del maquillaje.

Perfecto, hasta en eso coincidían.

Como si Fabio fuera suyo.

Hasta Isabel y Paulina pensaban lo mismo…

—Entonces, si de verdad la señora Espinosa fue la que planeó todo y Lavinia ni siquiera es su hermana, ¿te imaginas lo solo que quedaría Fabio? —farfulló Céline.

Andrea no pudo evitar soltar una risa irónica.

—¿Y qué tiene que ver si él está solo? Si fue la señora Espinosa la que planeó todo, ¡entonces él es el hijo de la persona que mató a mi papá!

—¡Eso! —exclamó Céline, como si de pronto hubiera caído en la cuenta de algo.

¡Caray! ¿Cómo no se le había ocurrido? Fabio también era hijo de la señora Espinosa.

Aunque la señora Espinosa prefiriera a los hijos que tuvo fuera del matrimonio, Fabio seguía siendo su hijo.

¿Y quién se preocupa por la relación entre un hijo y la que mató a su papá? ¡Eso da igual!

Visto así, lo de Andrea y Fabio era imposible.

Céline se dio una palmada en el pecho, como asegurando el compromiso.

—¡Déjame esto a mí, yo me encargo!

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Heredera: Gambito de Diamantes