¡Ella tenía mucha ética profesional!
¡Como asistente, jamás andaría seduciendo al jefe!
—¡Yo... yo no puedo!
Bastien: —¡Te subo el sueldo!
—Esto no es cosa de sueldo...
—¡Un millón!
Skye: —¡¡!!
No, bueno... ¿esto estaba bien?
Un millón... ¿de verdad no era broma? Solo era una boda...
Viendo que Skye no decía nada, Bastien: —¡Dos millones!
—No, es que yo no soy...
—¡Tres millones!
Skye: —... ¿De verdad esto está pasando?
Viendo que Skye seguía sin hablar, Bastien: —¡Cuatro millones!
—Es que... yo no...
—¡Cinco millones!
Skye: —...
¿Estaba comprando la boda con dinero?
Ella podía entenderlo; dado el estatus de Bastien en Irlanda.
Si se corría la voz de que la novia lo plantó antes de la boda, sería una humillación.
¿Pero agarrar a cualquiera para casarse?
Eso tampoco estaba bien...
Viendo que Skye no asentía, Bastien: —Seis... —¡Para, no digas más!
Podía entender que Bastien quisiera salvar su imagen, ¿pero los medios para salvarla no eran un poco extremos?
Skye tragó saliva y miró a Bastien: —Oiga, ¿a fuerza tengo que ser yo?
¡Que agarre a otra!
Ella ya había sufrido suficiente con Fabio, y con los preparativos de la boda también se había cansado bastante.
De verdad no quería más problemas.
Bastien: —¿Crees que puedo encontrar a alguien más adecuada en este momento?
—¡Pero yo tampoco soy adecuada!
—¡Vámonos!
Bastien la levantó de un tirón.
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