Este niño es el colmo.
Que no quiera a sus papás está bien, pero ¿qué onda con estar pegado a él?
¡Él no es su papá!
Julien intervino:
—¡No entiende nada de lo que dices!
¿Portarse bien? Ni siquiera entiende las palabras, ¿cómo se va a portar bien?
La cara de Eric empeoró. En todo el día no había podido contestarle los mensajes a su amorcito.
¡Su 'bebé' ya estaba un poco enojada!
—Cárgalo tú un rato, voy a llamarle a mi amor.
En todo el día, cada vez que ella mandaba mensaje, él solo contestaba con cosas como «Ajá», «Ah», «¡Oh!».
¿Cómo dicen en internet?
Es la típica respuesta de cuando ya no te interesan, pura indiferencia. Sí... los mensajes que contestó hoy parecían pura indiferencia.
Julien, al escuchar que tenía que cargar al niño, puso cara de sufrimiento:
—¡Si lo cargo va a llorar!
—Pues cárgalo aunque sea un rato, solo lo que tardo en la llamada.
Eric estaba realmente preocupado de que su novia al otro lado del teléfono se hiciera ideas raras, así que puso al niño en los brazos de Julien y corrió a llamar para explicar.
¡En cuanto el niño llegó a los brazos de Julien, empezó a llorar otra vez!
Julien: […]
¿No se supone que los recién nacidos duermen mucho?
¿Por qué este niño tiene tanta energía y hasta puede distinguir quién lo está cargando?
Hace un momento Eric intentó ponerlo en la cama para que durmiera, pero el mocoso no se dejó.
¡En cuanto Eric se alejó, el pequeño lloró histéricamente!
Carlos aprovechó que Paulina le hablaba a Isabel para ir al estudio a hacer una llamada.
Pero apenas pasó un ratito cuando escuchó al niño llorando como loco.
Pensó que Eric le estaba cambiando el pañal sin cuidado o algo así.
Pero al entrar, vio a Julien cargando torpemente al bebé.
La cara de Carlos se oscureció:
—¿Dónde está Eric?
—Fue... fue a hacer una llamada.


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