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La Luna no deseada por el Alfa romance Capítulo 488

—Puedo mover esta tierra, pero consume mucha energía. La magia de tierra es la que menos he desarrollado, aunque ahora parece que se volvió un gran problema. Ella me hizo concentrarme en lanzar hechizos sobre objetos. —Puso los ojos en blanco y no pude evitar sonreír.

—¿Puedes inmovilizarle las muñecas y las manos? —preguntó, mirándola con seriedad—. Quisiera evitar que siga tirando su mierda.

Juliette se agachó y respiró hondo con lentitud.

—¿Qué quieres que haga? —pregunté. No iba a dejar que me excluyera de aquello.

—Tú y la Fisura tienen que detenerla. Eso es lo que vas a hacer.

Me besó a un lado de la cabeza antes de adoptar la misma postura que Juliette. ¿Qué carajo acababa de decir?

—¡¿Detenerla?! ¿Cómo carajos se supone que voy a hacerlo? —le pregunté a la parte de mi mente donde debería estar mi loba. Miré el rostro serio de mi compañero. Estaba planeando algo y un destello de picardía le iluminaba los ojos—. ¿Qué vas a hacer?

—Voy a probar una teoría. ¿Lista? ¡AHORA! —gritó antes de que pudiera preguntarle a qué se refería con eso.

Juliette empujó el montículo de tierra que habíamos estado usando como escudo y este se desintegró frente a nosotros. Ella no cuestionaba el criterio de Ben, pero yo tenía miles de dudas mientras mi lento cerebro comprendía que corríamos de frente hacia la perra loca que nos lanzaba magia mortal.

Esquivábamos los ataques avanzando en zigzag. Eliza estaba más lejos de lo que había pensado y se veía cansada, agotada tal vez. Sentí que el muslo derecho me ardía y me detuve. Al bajar la mirada, vi que salía vapor a través de mis pantalones.

—¿Qué carajo?

Capítulo 488 1

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