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La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 1032

El odio en sus ojos era imposible de ocultar.

Josefina asintió: —De acuerdo, te ayudaré.

Lorena, por fin más relajada, se dejó caer en el asiento del auto y confesó: —Pensé que podría enfrentarlo con frialdad... Je, me sobrestimé.

Josefina la miró con sentimientos encontrados. Aunque no podía ponerse exactamente en sus zapatos, la intensidad del odio que acababa de presenciar la había dejado impactada.

Volteó hacia la ventana y vio que Eduardo Hurtado seguía parado allí, perdido en sus pensamientos.

Josefina dijo: —Espérame en el auto.

Lorena la miró confundida: —Jose, ¿a dónde vas?

Josefina respondió: —Voy a hablar con él.

Lorena apretó los puños, conteniendo sus emociones a duras penas, y asintió: —Está bien, te espero aquí.

—De acuerdo.

Josefina bajó del auto y caminó directamente hacia Eduardo.

Al verla regresar, Eduardo se mostró visiblemente sorprendido, pero luego sonrió y comentó: —¿A tu amiga no le agrado?

—Para nada, solo se sentía un poco mal. Acabamos de salir de la farmacia, ¿no te diste cuenta? —respondió Josefina en tono cortante.

Eduardo titubeó un momento antes de negar con la cabeza: —Perdón, la verdad es que no lo noté.

Los claros ojos de Josefina se clavaron en él: —Dígame, señor, ¿qué se le ofrece?

Eduardo alzó una ceja: —Vaya, qué perspicaz eres.

—Alguien como usted no andaría paseando solo por la calle, y mucho menos tendría tan malos reflejos como para chocar por accidente contra una chica. Y debo decirle que sus métodos son bastante... —Josefina hizo una pausa antes de rematar—: Patéticos.

Eduardo se quedó sin palabras.

Su rostro reflejaba asombro. Nunca esperó que ella le hablara con tal descaro.

—Pensé que había sido el destino.

Josefina asintió: —Claro, destino prefabricado.

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