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La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 1123

Lorena odiaba esa sonrisa descarada. Cada vez que lo veía sonreír así, le daban ganas de abofetearlo.

Apartó la mirada y respondió con frialdad:

—Es la verdad. Paga el resto y ya te puedes ir.

—Pero es evidente que tengo un problema —Kevin no dejaba de mirarla—. Si no encontraste mi problema, ¿por qué habría de pagarte el resto?

—¡Tú!

Lorena lo fulminó con la mirada. No esperaba que fuera tan sinvergüenza.

De todos modos, le había sacado una buena suma, así que no salía perdiendo. Soltó una risa fría y dijo:

—No pagues si no quieres. La consulta terminó, ya puedes irte.

Pero Kevin seguía sin quitarle los ojos de encima.

—Al encontrarte con un caso tan complejo como el mío, ¿no se despertó tu orgullo profesional? ¿No quieres encontrar la cura para mi problema?

Lorena frunció ligeramente el ceño.

—¿Quieres que te trate?

—Así es. Estoy enfermo, tú eres doctora y quiero que me cures —asintió Kevin.

—Pues lo lamento mucho, pero cada quien con su especialidad. No soy experta en urología. O buscas a otro médico o vas con un psicólogo, pero deja de merodear por aquí —lo rechazó Lorena de tajo.

—Qué lástima —suspiró Kevin—. Pensaba que, si aceptabas tratarme, no solo te pagaría el resto, sino que te daría diez millones más.

Lorena se quedó callada.

Lo miró con desconfianza. Un zorro como él solo sabía meter dinero a sus bolsillos, ¿cuándo se le había visto soltar un peso?

No, no podía creerle.

—Busca a alguien más capacitado.

Lorena no se dejó tentar por el dinero, porque en el fondo no quería tener absolutamente nada que ver con él.

—¿De verdad no quieres diez millones? —Kevin levantó una ceja, sorprendido de que lo rechazara con tanta firmeza.

—No, lárgate.

El rostro de Lorena ya mostraba un claro fastidio.

—Está bien.

Kevin se puso de pie con fingida resignación y salió de la habitación.

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