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La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 1153

Una vez más se encontraba a merced de la situación.

Y de nuevo, no tenía el poder para resistirse, porque el hombre al que se enfrentaba era infinitamente más fuerte que ella.

Si Eduardo Hurtado se empeñaba en obligarla a volver, ella no podría hacer absolutamente nada.

Entonces, ¿qué iba a hacer?

De repente, las luces parpadearon. Josefina se sobresaltó un poco. Giró la cabeza y vio que la lámpara de la mesa de noche se había apagado; pero no solo eso, también las luces del exterior se habían cortado.

¿Qué estaba pasando?

Una expresión de duda cruzó su rostro.

*¡Toc, toc!*

En ese momento sonaron unos golpes rápidos en la puerta, seguidos por la voz de una de las empleadas.

—Señorita León, falló el interruptor principal del residencial. Se está encendiendo el circuito de emergencia. Si tiene miedo, puedo entrar a acompañarla.

—No es necesario, estoy bien —dijo Josefina con calma.

Una chispa de esperanza se iluminó en sus ojos. ¡Comenzaba a emocionarse!

¡Conocía perfectamente esta jugada!

¡Era él, Lobo Solitario!

Y, en efecto, tan pronto como el pensamiento cruzó por su mente, escuchó un ligero ruido desde el balcón. Giró de inmediato y vio una silueta alta y atlética aterrizar ágilmente dentro de la habitación.

Josefina se bajó rápido de la cama y se acercó.

El hombre acortó la distancia en un instante y le habló en un susurro apenas audible.

—Puedo sacarte de aquí.

Josefina asintió.

—¡De acuerdo!

El hombre se dio media vuelta para descender y luego miró hacia Josefina, quien seguía en el balcón.

Josefina respiró hondo, se apoyó en el barandal para impulsarse y ¡saltó sin pensarlo!

¡Él la atrapó en el aire!

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