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La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 1180

Josefina apenas logró pegar el ojo en toda la noche. En cuanto cerraba los ojos, veía la imagen de Benjamín corriendo a trompicones tras el auto, y hasta llegó a soñar que se caía.

Ya le había dicho cosas lo suficientemente hirientes, ¿por qué insistía en perseguirla?

¿Acaso no se daba cuenta de que si seguían enredados no acabarían bien?

Josefina dio una vuelta más en la cama y finalmente decidió darse por vencida con el sueño. Se levantó, fue al estudio, escogió un libro y comenzó a leer.

Había una luz tenue en el estudio. Eduardo notó la claridad desde donde estaba y se acercó. La vio inmersa en la lectura.

Echó un vistazo a la hora en el reloj de pared, guardó silencio un instante y luego dijo:

—¿Leyendo a las dos de la mañana? ¿Tanto te gusta el estudio?

Sin siquiera levantar la vista, Josefina respondió:

—Para eso están los libros aquí, ¿no? ¿O acaso no puedo leerlos?

—¿No puedes dormir porque te vas pronto? —Eduardo entró y se sentó frente a ella.

Josefina apretó ligeramente las páginas del libro, todavía sin levantar la mirada, y le dijo:

—Me preocupa mi futuro. ¿Podré regresar con vida?

La expresión de Eduardo se volvió más seria.

—Claro que sí, yo te protegeré.

Josefina cerró el libro, lo miró y sugirió:

—¿Por qué no me hablas de los miembros de la familia Hurtado? O, ¿con qué identidad planeas que entre a la familia contigo?

Eduardo respondió:

—Pronto será el cumpleaños de mi madre. Pienso aprovechar ese día para llevarte a casa.

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