Entrar Via

La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 1239

Ariadna hizo un esfuerzo enorme por controlar sus temblores y mantener el tono de su voz estable. A escondidas, se clavaba las uñas en las palmas de las manos; el dolor la mantenía lúcida.

—Padre, ¿qué está insinuando? ¿Me está acusando de haber manipulado a Alicia para que soltara las serpientes contra Josefina? —Ariadna tenía los ojos enrojecidos, pero contuvo las lágrimas a la fuerza. Con actitud desafiante, se negaba a mostrar siquiera una pizca de miedo o debilidad.

Verla así, mostrándose a la vez fuerte y vulnerable, conmovió un poco a Joaquín. No pudo evitar recordar todos los sacrificios que su hija había hecho para consolidarse dentro del consorcio.

Todos los jóvenes de la familia Hurtado se dejaban la piel para lograr resultados sobresalientes y ganarse el respeto de los mayores, y no cabía duda de que Ariadna era la que más se esforzaba de todos.

Mientras que sus hermanos alardeaban y perdían el piso con cualquier pequeño triunfo, ella no lo hacía; prefería seguir trabajando con humildad para cosechar aún más éxitos.

La frialdad en la mirada de Joaquín cedió un poco, y le habló con tono paternal y profundo:

—Ariadna, Josefina apenas lleva un día aquí y ya pasó esto. Menos mal que el asunto no trascendió, pero si la prensa se entera, ¿no crees que la gente va a pensar que tú eres la que no la soporta y quiere echarla?

Ariadna se mordió el labio, y le respondió entre dolida y obstinada:

—Padre, yo era muy pequeña cuando nos cambiaron, tampoco fue mi culpa. Jamás la he mirado con malos ojos; al contrario, me alegra muchísimo que haya vuelto, porque sé que eso los hará felices a mis hermanos, a mamá y a usted. Si ella quiere quedarse con todo lo que tengo ahora, se lo entregaré sin problemas. Pero le juro que jamás mandaría a alguien a lastimarla.

Su actitud fue de total sinceridad, y cada una de sus palabras sonó con una convicción absoluta.

A fin de cuentas, era la hija que él había visto crecer. Joaquín conocía bastante bien su carácter.

Aunque la familia Hurtado mantenía un perfil bajo, seguían siendo una dinastía ilustre, y Ariadna siempre había sido una joven sumamente capaz e inteligente. ¿Cómo iba a rebajarse a hacer algo así?

Joaquín le hizo un gesto con la mano.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Noche que Dejé de Esperarte