El tono del celular rompió de golpe la atmósfera melancólica y asfixiante de la habitación.
Josefina colgó la llamada y luego abrió el chat de WhatsApp con Manuel Fuentes.
Josefina: [¿Pasa algo, Manu?]
Manuel: [Luisa me contó que volviste, pero que te pasaron algunas cosas. Jose, ¿tienes tiempo para vernos?]
Josefina: [Sí.]
Manuel: [Entonces paso a recogerte.]
Josefina no se negó. Cerró el chat y abrió la aplicación de voz.
Revisó el texto que había preparado antes para Benjamín, lo borró lentamente y escribió uno nuevo.
La fría voz electrónica de la mujer sonó:
—Tengo cosas que hacer, debo salir un rato. Pediré a alguien que venga a acompañarte.
Enseguida guardó su celular, se dio la vuelta y salió del cuarto principal.
Benjamín escuchó sus pasos alejarse, bajó un poco la cabeza y una leve sombra de soledad lo rodeó.
¿Qué iba a decirle antes?
¿Qué era lo que iba a escribir originalmente?
Lo borró y cambió el mensaje.
¿Iba a rechazarlo, o qué?
Las dudas atormentaban a Benjamín, pero al mismo tiempo agradecía enormemente aquella llamada inesperada, como si gracias a ella su sentencia de muerte se hubiera aplazado un poco.
...
Manuel llegó a la entrada del Residencial Valle Niebla y le envió un mensaje a Josefina.
Ella acababa de decirle a su abuela que iba a salir.
Lorena se acercó curiosa.
—Jose, ¿a dónde vas?
Josefina escribió en su celular y respondió:
—A ver a un amigo.
Lorena hizo un pucherito.
—Bueno, vuelve temprano, ¿eh? Te extrañaré mucho.
Josefina sonrió levemente, asintió y se fue.



VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Noche que Dejé de Esperarte
Alguna forma de leer gratis?????...