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La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 777

Al escuchar eso, el corazón de Silvia dio un vuelco.

*¿Qué quería decir?*

*¿Estaba celoso de una gatita?*

*¿Acaso había enloquecido?*

El rostro de Federico no mostraba ninguna emoción particular, pero sus palabras le helaron la sangre.

—Mejor te hago desaparecer, así mi bebé solo podrá acariciarme a mí. No, mejor te mato, de esa forma dejará de pensar en ti por completo.

—¡No lo hagas!

Silvia abrió los ojos de par en par, deteniéndolo de inmediato con una mirada de súplica.

—¡No le hagas daño!

¡La gatita era inocente! ¡Si moría por su culpa, la culpa la atormentaría por el resto de su vida!

Federico la miró, con sus ojos azules nuevamente llenos de resentimiento, y le reprochó:

—Mira esto. ¿Cuánto tiempo llevas con ella? No ha pasado ni una hora y ya la tratas tan bien. Yo te amo con locura, llevamos juntos todo este tiempo, y aun así te niegas a sonreírme por tu cuenta. Bebé, dime, ¿cómo no voy a tenerle celos?

Escuchando sus tonterías y su lógica retorcida, Silvia respiró hondo antes de preguntar:

—¿Qué quieres que haga?

Federico volvió a recostarse sobre su pecho y le dijo:

—Acaríciame como si fuera ella.

Silvia, sin otra opción, empezó a acariciar su cabeza, deslizando su mano con mucha suavidad, una y otra vez.

El rostro de Federico mostró al instante una inmensa satisfacción. Por fin ella accedía a acariciarlo.

Al poco rato, ya no se conformó con simples caricias y exigió más:

—Bésame.

Haciendo acopio de toda su paciencia, Silvia se acercó y le dio un beso rápido, por puro compromiso.

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