Entrar Via

La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 787

Esta vez, Josefina no evadió la pregunta. Escribió en su celular:

—Sí, me preocupa. Estaba pensando en cuándo sanarán sus ojos.

En la mirada de Manuel apareció un destello profundo.

—Si sus ojos nunca mejoran, tú te sentirás culpable para siempre, ¿verdad?

Josefina lo miró por un momento y luego escribió:

—¿Acaso no debería sentirme culpable? Él quedó así por mi culpa.

Manuel soltó un suspiro de resignación.

—En realidad, no hay razón para que te sientas culpable. Fue su elección, él lo hizo por voluntad propia.

Josefina forzó una sonrisa y continuó escribiendo:

—Si pensara así, sería una persona sin corazón. Aunque quiera divorciarme de él, deseo que cada uno tenga una buena vida. No lo odio tanto como para desearle la muerte.

—Sigues siendo muy blanda de corazón —concluyó Manuel con firmeza—. Y él sabe exactamente cómo aprovecharse de eso. Por eso arriesga su vida y se pone en peligro una y otra vez. Así se asegura de que tus pensamientos y tu atención solo estén con él.

Hizo una pausa y, frunciendo el ceño, añadió su veredicto:

—Es un gran manipulador.

Josefina: ...

Por un momento, no supo qué responder.

¿Acaso ella no lo sabía?

Pero el daño ya estaba hecho. De nada servía ahora cuestionar sus motivos.

Manuel se acomodó los lentes y comentó:

—Sin embargo, me puse a pensarlo. Si yo estuviera en su lugar, quizá haría lo mismo, porque realmente no sabría de qué otra manera retenerte.

La expresión de Josefina se paralizó. Recordó a Benjamín declarándole sus sentimientos una y otra vez, luciendo siempre tan lamentable y desamparado.

Cada vez que ella no le correspondía, él se mostraba herido y triste.

Incluso si él había prometido aceptar el divorcio una vez que se recuperara, ella sabía que no se daría por vencido, ¿verdad?

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Noche que Dejé de Esperarte