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La Omega del Alfa herido romance Capítulo 3

Lyra aceptó y Romulus definitivamente estaba molesto al verla acceder tan fácil.

—Llega puntual, no hay segundas oportunidades.

Cuando el lobo se dio la vuelta y se alejó. Romulus aún seguía apretando los puños, se dio cuenta como los ojos de Lyra se iluminaron de pronto, ella pensaba que seguramente Kael se había arrepentido por su despido y había pedido que volviera, aunque seguramente no podría darle su antiguo empleo, pero al menos podría volver a la mansión cerca de él. Lyra se fue a dormir ilusionada.

—Prometeme que estarás bien, Lyra —le suplicó Romulus a la mañana siguiente —. Recuerda que eres fuerte.

Aunque no tenían la misma sangre, él la consideraba su propia hija y no quería que la volvieran a lastimar.

—Estaré bien, lo prometo —le sonrió —. Estaba muy emocionada para contradecir a Romulus y sus locuras de ella y su loba imaginaria.

Él tuvo que aceptarlo, Lyra ya tenía edad para tomar sus propias decisiones, así que no podía detenerla.

Aunque Lyra no lo iba a admitir, dentro de su corazón tenía la esperanza de que Kael y ella poco a poco se podrían conocer y acercar más, tal vez el rechazo había sido solo un error de su parte y ella estaba dispuesta a perdonarlo.

La lavandería era un lugar con demasiado ruido, el lugar tenía máquinas funcionando todo el tiempo. En la mansión se usaba demasiada ropa, todo el tiempo, las sirvientas cambiaban sábanas diario, lavaban cortinas, cambiaban los manteles del comedor en cada tiempo de comida, además de lavar la ropa de toda la familia del Alfa y sus invitados constantes, así que había mucho trabajo.

—Deberás cargar la ropa justo aquí —señaló la ama de llaves —. Al terminar, la sacas y la pasas aquí para secarla y al terminar la doblas y la colocas en este cesto, una de tus compañeras vendrá por ella para llevarla arriba, ¿entendiste?

—Sí, señora.

—Es el trabajo más fácil del mundo Lyra, si cometes un error te vas, está vez tuviste suerte que la futura Luna haya intervenido por ti.

Lyra levantó la vista sorprendida por las palabras de la mujer.

—¿La futura Luna? —dudó Lyra.

—El Alfa Kael ha encontrado a su pareja y la ha traído a la mansión, ha dejado muy claro que la debemos hacer sentir como en casa porque viene de otra manada, así que no la fastidies, no salgas de aquí.

—No entiendo, dijiste que viene de otra manada. Quiere decir que el Alfa Kael trajo a una loba de afuera para que fuera su pareja.

—Es su pareja —rodó los ojos —. Eres tan tonta, siempre te cuesta entender las cosas.

La ama de llaves se dio la vuelta y dejó sola a Lyra en la lavandería, Lyra empezó a sentir el dolor en sus huesos de nuevo, le subió un poco la temperatura. Kael había traído a una loba de afuera para que fuera su pareja, el rechazo era definitivo, él no la quería a ella, nunca estarían juntos.

Lyra tuvo a Kael en sus pensamientos, ella estuvo ahí cuando tomó el control de la manada, estuvo en su primera transformación, lo vio dar discursos frente a la manada, recordó cuando lo veía en la casa, incluso cuando estaba comiendo…

De pronto la puerta se abrió, ella sintió ese olor atrayente y giró. Kael estaba frente a ella con la mirada afilada y los labios apretados.

—Kael…

—Deja de llamarme —le rugió.

—¿Qué?

—No te hagas la tonta, si sigues llamándome o intentas acercarte a mí te voy a enviar al otro extremo de la manada para que me dejes en paz. Detente ya.

Lyra estaba sorprendida por sus palabras, había pensado en él todo el día, pero no era su intención llamarlo, no sabía que así era como funcionaba, al no tener lobo, sus conexiones con la manada eran muy débiles, casi de la nada. Nunca pudo aprender el enlace mental, pero al parecer funcionaba con Kael.

—Yo… lo siento…

—Cielito, aquí estás, te estaba buscando —la voz de una mujer se hizo presente.

Lyra vio como una rubia alta apareció deslizando su mano sobre el pecho de Kael hasta abrazarlo por completo, la reconoció, esa era la mujer que estaba con Kael cuando ella fue despedida y a su lado venía el guardia que había ido a su lado, era cierto, había sido ella quien la trajo aquí.

—¿Qué estás haciendo aquí? —dudó la loba.

—Nada —murmuró Kael —. Vamos arriba, Sierra. —La abrazó —. Mi madre nos está esperando.

Sierra de la manada Suroeste, era una loba que provenía de la familia de los Alfas, era perfecta para Kael, descendiente de buena familia, con buen linaje, hermosa y elegante, además su loba aunque fuera una Beta, era bastante fuerte, así que ella era perfecta para el papel de Luna en su manada, Sierra lo aceptó aunque no fueran pareja destinada, ella quería seguir disfrutando de las comodidades que le daban ser líder de una manada, aunque ahora alguien las amenazaba porque se dio cuenta que algo se traía esa Omega con Kael.

Después de su almuerzo, Sierra bajó a la lavandería, quería ver a esa loba, iba a dejarle claro que Kael era suyo y estaba dispuesto a hacer lo que sea por permanecer a su lado y tener todas sus comodidades.

Lyra estaba terminando de doblar las sábanas cuando sintió un escalofrío en su espalda, al darse la vuelta vio que Sierra había entrado a la lavandería.

—Así que tú eras la zorra de Kael.

—No entiendo lo que me dice —murmuró Lyra.

Capítulo 3 1

Capítulo 3 2

Capítulo 3 3

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