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La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 420

Al salir de Villa La Luna Plateada, Isabella sentía una profunda inquietud.

Llamó a Jairo varias veces, pero él no contestó. Estaba a punto de ir a la empresa para ver si estaba trabajando hasta tarde cuando Ignacio Rodríguez la llamó para decirle que Jairo estaba borracho.

Cuando llegó, Ignacio estaba sentado con Jairo en los escalones de la entrada de un bar. Sin embargo, en cuanto Jairo la vio, se levantó y caminó en dirección opuesta a ella.

—¿Se pelearon? —le preguntó Ignacio a Isabella, que se acercaba corriendo.

Isabella miró la espalda de Jairo mientras se alejaba, preocupada.

—No hemos encontrado a Óscar, debe de estar de muy mal humor.

Ignacio hizo una pausa.

—¿Pero por qué no te contesta las llamadas?

Isabella se sorprendió.

—Pensé que se había quedado sin batería.

—El celular estaba sobre la mesa, sonó durante mucho tiempo.

«¿De verdad?».

Isabella volvió a mirar a Jairo. ¿Por qué no le contestaba el teléfono? ¿Estaba enojado con ella? Pero no recordaba haber hecho nada para molestarlo.

Tras despedirse rápidamente de Ignacio, Isabella corrió tras Jairo. Justo cuando estaba a punto de alcanzarlo, él se detuvo en seco.

—¡No te acerques!

Isabella también se detuvo de golpe. Su voz era tan fría que la hizo temblar.

—Estás muy borracho.

—No lo estoy.

—Vamos a casa.

—Quiero estar solo.

—Te acompaño.

—¡Dije solo, sin ti!

—Jairo, ¿hice algo que te molestara?

Durante todos esos días, ella lo había estado ayudando a buscar a Óscar, pero con cada día que pasaba, él se volvía un poco más frío con ella. No entendía por qué.

—¿Y el responsable?

—Huyó.

Isabella respiró hondo. ¿Atropellar a alguien a plena luz del día y darse a la fuga? Qué cinismo, como si las cámaras de seguridad no existieran.

Leandro la apartó y le dijo en voz baja:

—Le pregunté a la colega de mi compañera. Viven y trabajan juntas. Dice que no cree que mi compañera se haya metido en problemas con nadie. ¿Crees que pueda ser una venganza por haberle pedido que se hiciera pasar por ti?

Isabella también había pensado en eso, pero no creía que Ivana fuera capaz de tanto. No estaba loca.

—Lo que podemos hacer es contarle todo a la policía tal como fue, sin hacer suposiciones por ahora.

Cuando llegaron los oficiales, ambos les explicaron la situación.

—Según las imágenes de las cámaras de seguridad, la Range Rover blanca era nueva y no tenía placas. Ya nos pusimos en contacto con la agencia de carros y están buscando la información del cliente. Creemos que pronto lo encontraremos.

«¿Una Range Rover blanca? ¿Nueva?».

Isabella sintió un escalofrío. Hacía unos días, cuando fue a Villa La Luna Plateada, le pareció ver un carro blanco y nuevo estacionado en el garaje…

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