Floriana levantó su copa hacia Facundo:
—Señor Prado, gracias por prestarnos su propiedad para la filmación. Brindo por usted.
Dicho esto, Floriana se bebió el vino de un trago.
Facundo esbozó una media sonrisa y levantó la vista lentamente hacia ella. Su mirada era pesada y fría; aunque sonreía levemente, el gesto solo hacía que su rostro pareciera más sombrío.
—Este brindis debería hacerlo yo.
—El señor Prado bromea.
—Brindo por tu feliz matrimonio.
Floriana apretó los labios.
—Gracias.
Facundo alzó su copa en alto y se la bebió de golpe.
—Esta es la primera telenovela que protagonizas desde tu regreso, ¿verdad?
Floriana lo miró, intuyendo ya por dónde iba el asunto.
—Pero creo que aún no tienes el nivel para ser la protagonista.
Facundo soltó una risa burlona tras decir esto y miró a Noah.
—Noah, permíteme recomendarte a alguien.
—¿Eh?
Antes de que Noah pudiera reaccionar, Esther Beltrán bajó de un auto y caminó hacia ellos. Llevaba esa sonrisa suave y recatada que era su marca personal, pero al mirar a Floriana, sus ojos destellaron provocación y triunfo.
Caminó decidida hasta ponerse al lado de Facundo, se sirvió una copa y brindó por Noah.
—Espera —Noah levantó la mano para detener a Esther antes de que bebiera—. Señor Prado, ¿qué quiere decir con eso?
Facundo arqueó una ceja.



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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...