Entrar Via

La Revancha de una Ex-Ama de Casa romance Capítulo 357

—¡Ángela!

Al ver a su mejor amiga rodar por las escaleras, Cristina no lo pensó ni un segundo y se lanzó hacia ella, logrando interceptarla a medio camino.

Pero en ese instante, una sombra oscura se abalanzó sobre ellas.

Cristina no alcanzó a distinguir quién era, solo pudo proteger a Ángela con su propio cuerpo. En ese momento, Lidia saltó ágilmente por encima de sus cabezas.

La figura misteriosa, con movimientos veloces, regresó al segundo piso. Lidia no lo dudó y salió tras ella.

—¡Angie! —gritó Cristina, ahora sí con tiempo para ver que una navaja se había clavado justo en el pecho de Ángela, cerca del corazón.

La abrazó de inmediato, sintiendo cómo todo su cuerpo temblaba sin control.

Ángela la miró, apretó su mano e intentó decir algo, pero ni una sola palabra salió de su boca.

Las lágrimas comenzaron a correr por las mejillas de Cristina.

—No intentes hablar, respira despacio, aguanta un poco más —suplicó, con la voz entrecortada.

Ángela alzó la mirada hacia el cabello de Cristina, pero la fuerza se le acabó y se desvaneció en sus brazos.

La persona que atacó logró escapar. Lidia ya no siguió persiguiéndola, sino que volvió rápidamente al lugar.

Al notar la gravedad de la herida, Lidia se puso seria.

—No podemos sacar la navaja, hay que llevarla al hospital de inmediato.

...

Cuando los padres de la familia Montoya llegaron al hospital, Ángela ya había sido llevada a urgencias.

Cristina acababa de terminar de dar su declaración ante la policía. Ahora, parada frente a los padres de Ángela, solo pudo inclinar la cabeza, sintiéndose más pequeña que nunca.

—¿Cómo pudiste dejarla sola? —recriminó Claudia Montoya, la voz impregnada de reproche.

Julián Montoya puso una mano sobre el hombro de su esposa y, con el dolor reflejado en el rostro, murmuró:

—Ya basta, tampoco pudo prever que pasaría algo así, no la culpes.

Las palabras de Julián solo hicieron que Cristina se sintiera peor, como si una piedra le aplastara el corazón.

Aunque el ataque había sido contra Ángela, algo en su interior le decía que en realidad ese golpe iba dirigido hacia ella.

—El sospechoso huyó muy rápido después del ataque, eligió la ruta de escape con mucha precisión, seguramente ya había estudiado el lugar —explicó uno de los policías—. Apenas dejaron alguna pista en la escena. Todavía faltan muchas cosas por investigar a fondo.

Claudia sintió que las piernas le fallaban y Julián tuvo que sostenerla.

—La paciente tuvo un paro respiratorio. Ahora está en estado vegetativo. Según nuestra evaluación, las posibilidades de que despierte son muy bajas. Hay un procedimiento que podríamos intentar, pero no hay garantía de que funcione.

—¿De qué se trata? —preguntó Elián, con aprensión.

—Habría que realizar un trasplante de corazón. Eso podría aumentar sus probabilidades de despertar.

Viéndolo dudar, el colega bajó la voz y le explicó:

—La herida del corazón es demasiado grave. Aunque no le trasplantemos uno nuevo, el que tiene ahora solo le duraría unos seis meses más. Ahora, en Clarosol han tenido éxito con trasplantes usando órganos cultivados a partir de las propias células del paciente, con lo que se evitan los rechazos. Puedes empezar a buscar compatibilidad y contactar al laboratorio para ver si es viable.

Por mínima que fuera, esa era una esperanza.

Ángela fue trasladada a cuidados intensivos.

Cristina quería entrar a verla, pero los Montoya necesitaban estar con su hija más que nadie.

Así que solo pudo quedarse junto a la ventana, observando en silencio a su amiga conectada a todos esos tubos, el alma hecha pedazos.

Por su parte, Elián, mirando a sus padres encorvados y devastados al otro lado del vidrio, habló en voz baja:

—Cuando éramos pequeños, mis padres trabajaban tanto que no podían cuidar de los dos a la vez. Apenas nació, la mandaron al pueblo con unos parientes y no regresó hasta que cumplió doce años. Creíamos que eso la alejaría de la familia, pero ella creció siendo alegre y considerada, nunca les dio una sola preocupación. El que siempre los preocupó, fui yo.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Revancha de una Ex-Ama de Casa