Capítulo 198 Adriana miró a Julieta:
—Has llegado.
Su tono tenía el aire de la dueña de la casa.
Julieta no respondió. Giró la mirada hacia Héctor.
Su rostro seguía siendo tan impenetrable como siempre, con esa profundidad que nadie lograba descifrar.
No tenía intención de saludarlo.
Héctor simplemente la observó sin decir nada.
El ambiente se tensó de inmediato.
Era evidente que Héctor no había olvidado la bofetada que ella le había dado.
—Bianca, hoy vamos al rancho. Quiero enseñarte mi caballo —dijo Sofía de pronto.
Julieta se quedó sorprendida y bajó la mirada hacia la niña. 1 En ese momento, el chofer acercó el carro y bajó para abrir la puerta.
Sofía tomó a Julieta de la mano:
——Subamos rápido.
Julieta no tenía forma de negarse.
De hecho, pensó que tal vez sería mejor ir al rancho con Sofia que quedarse alli.
Protegiendo a la niña, la ayudó a subir al carro y la acomodó en su asiento antes de sentarse a su lado.
En ese momento deseó que Héctor y Adriana decidieran irse por su cuenta para que ella pudiera pasar tiempo a solas con Sofía.
Pero sabía que eso era imposible.
—Papá —dijo Sofía mirando a Héctor con impaciencia.
En ese momento Malena salió del salón con las cosas de Sofía y se las entregó a Héctor.
Héctor las tomó y miró a Adriana:
—Sube.
Cuando Adriana estaba a punto de subir al carro, Sofía habló de repente:
—Papá, Jairo también vendrá con nosotros. Adriana puede ir en su carro.
El movimiento de Adriana se detuvo.
Miró a Sofía y sonrió con suavidad:
—Quiero ir contigo.
Sofía respondió con naturalidad:
—Bianca ya va conmigo.
Julieta vio claramente cómo la expresión de Adriana se resquebrajaba por un instante.
El cariño que Adriana mostraba hacia Sofía no era más que una fachada; en el fondo ya estaba llena de resentimiento.
Un afecto tan falso...
Sofía, tan inteligente, seguramente lo percibía.
Ese pensamiento hizo que Julieta se sintiera un poco más tranquila.
Al notar la mirada de Julieta, Adriana no logró ocultar el frío que había en sus ojos.
Pero cuando volvió a mirar a Héctor, su expresión se llenó de agravio.
Héctor dio un paso adelante y le dijo a Sofía:
—Primero deja que Adriana suba. Jairo nos alcanzará en el rancho, Sofía miró a Julieta, como si buscara su opinión.
Julieta sonrió suavemente: 1 —Deja que Adriana suba primero.
Entonces Sofía asintió: 1 —Está bien.
Miró a Adriana:
—Sube.
Adriana las miró a ambas.
Parecían perfectamente compenetrados, como si fueran una verdadera familia.
El resentimiento en su interior creció de repente.
Ya estaba harta de esa niña.
Claramente Sofía la estaba humillando a propósito.
Adriana no subió al carro.
Con los ojos enrojecidos, le dijo a Héctor entre sollozos:
—Vayan ustedes.
Luego rodeó el carro y caminó hacia la salida.
Héctor dejó el bolso que llevaba en el carro y fue tras ella.
Desde el interior del carro, Julieta vio cómo Héctor la alcanzaba y la tomaba en brazos.
Adriana se resistió un poco al principio, pero finalmente terminó apoyada en su hombro, llorando con agravio.
El corazón de Julieta se contrajo violentamente.
Conteniendo la amargura que le subía al pecho, preguntó:
—¿Por qué no tiene rostro?
Sofía respondió con sinceridad:
—Porque no sé cómo es mi mamá. A veces la veo en sueños, pero cuando despierto ya no recuerdo su cara.
Aquellas palabras fueron como una espina clavándose en el corazón de Julieta.
Sofía levantó la cabeza y la miró con sus grandes ojos.
—¿Puedo dibujarla con tu rostro?
Julieta se agachó frente a ella y preguntó con suavidad:
—¿Héctor alguna vez te ha hablado de tu mamá?
Sofía respondió con un pequeño tono de tristeza:
—Papá dice que mamá se fue a un lugar muy lejano y que por ahora no puede volver.
La nariz de Julieta se llenó de una punzada de dolor.
Apenas podía contener las emociones que se agitaban dentro de ella.
—¿Entonces... no te molesta que tu mamá no esté contigo?
Sofía negó con la cabeza.
—No. No odio a mi mamá. Las manás de Paula, Agustín y Samuel son muy buenas. La mía tainbién debe serlo. Solo que por ahora no puede estar conmigo. Yo esperaré a que regrese.
Mientras hablaba, sus ojos comenzaron a enrojecerse.
Julieta no pudo evitar abrazarla con fuerza.
Respiró hondo mientras las lágrimas brotaban de sus ojos. 1 Sofía era la niña mås buena del mundo.
Nunca la había odiado.
Sofía, atrapada en aquel abrazo, preguntó con curiosidad:
—¿Qué pasa?
Julieta no respondió.
Solo la sostuvo entre sus brazos.
Sofía entonces rodeó el cuello de Julieta con sus brazos.
En la puerta del estudio de pintura, Héctor permanecía de pie en silencio.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Muy buena, pero muchos. Capítulos bloqueados...
Realmente esta novela es toda una contradicción. Entiendo que la autora que aparece es la traductora, pero realmente no entiendo el propósito de la novela, creo que la aurora se perdió. Primero, Julieta enamorada de Hector, se presta para estar con El, cuando fue drogado. Hector, no tenia planes de casarse y lo tiene que hacer porque Julieta esta embarazada. Héctor frustrado y tan perfecto, no sumo lidiar con esa situación y la trató malísimo, mas sin embargo le da la oportunidad cuando nace la bebe, pero Julieta lo rechaza. Se va del Pais por 5 años, regresa para divorciarse y no lo hace. La autora refleja los cambios solo a nivel fisico y profesional, pero con debilidades en la parte personal y del trato con los demas. Tengo toda la novela leyendo el maltrato de Julieta hacia Hector, pero es una marioneta de los demas: Parate, siéntate, come, duerme, ve , quedate, divorciate!, Dios!. Y lo que realmente se ofrece todo el tiempo es el gran rencor que Julieta le tiene a Hector. Ojo, que el personaje de Héctor que es tan criticado, es genuine, real y ademas algo que no le reconocen, que a podido tratar mal a Julieta al principio, pero se dedico en cuerpo y alma a criar a su hija y algo importante, nunca le habló mal a su hija de su mamá, mas bien alimentó un buen recuerdo de su madre, y es por eso que Sofia ( otro personaje que es el mejor) es así de amorosa con Julieta. Muy por el contrario de Julieta, que lo que decide fue hacer el papel de la victima. Una recomendación a la autora o no sé si ya está el final, pero que no se destaque tanto lo fisico, el dinero y los negocios, sino el verdadero sentimiento del perdon y de la union de las familias. Como es posible que se destaque la desvinculacion de la madre de Julieta con Ella, y con sus otros hermanos? Y nadie le aconseja a Julieta que hable con todos ellos y arreglen la situación, ya que eso es paz para el alma. Aqui pareciera que Dios no exists, que el Amor no existe, que el respeto no existe. Las novelas, así sean de romance deben dejar un mensaje edificante y positivo. Aqui todo es rencor, trampa, mala intención. Todos los hombres enamorados de Julieta y Todas las mujeres enamoradas de Hector, Dios! El problema de Julieta, no es que Hector la trato mal, fue el abandono de su madre y la separacion de sus padres, por eso el problema de conexión con los verdaderos afectos y lo mismo le sucede a Jairo. Realmente espero que esta novela tenga un buen final, y de verdad el mejor de seria, que se reconciliara con Héctor, que ambos se hablen con la verdad, reconozcan sus errores, pero tambien reconozcan sus virtudes, y sigan adelante con su familia, que es lo mas importante....
Se supone que era una empresaria exitosa q es capaz de tomar decisiones y no puede decirle no a su familia y amigos, que esta por encima de su hija. En serio, la empatía que sentía por ella, se fue toda....
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....