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La última lágrima de la esposa fea romance Capítulo 1027

Cecilia Torres se acercó a la cama, se detuvo, observó a Esmeralda desmejorada y le habló con un tono de falsa preocupación:

—Evelynn, ¿qué te pasa, te sientes mal?

La mirada de Esmeralda se endureció.

—Vete.

Pero Cecilia no tenía intenciones de marcharse y, con la misma actitud, le preguntó:

—¿Estás embarazada?

—Eso no es de tu incumbencia. Te lo repetiré una vez más: lárgate.

Una sonrisa asomó por los labios de Cecilia, pero no llegó a sus ojos.

—Supongo que es de David Montes. Mírate, sola en un hospital recibiendo suero por el embarazo, mientras él está en el extranjero reconciliándose con la señorita Santana. Hablando en serio, aunque tienes a tanta gente a tu alrededor apoyándote, Evelynn, la verdad es que me das bastante lástima.

—Al fin y al cabo, Evelynn, supongo que simplemente no naciste con estrella.

Esmeralda no quiso gastar saliva con ella. Tomó su celular y llamó a Dylan Molina.

Dylan estaba esperándola en el estacionamiento, ya que, siendo hombre, no era la persona más indicada para cuidarla ahí arriba.

—Sube un momento.

Esmeralda apartó el celular, cerró los ojos y dejó de mirar a Cecilia.

Cecilia se quedó observando fijamente a la mujer pálida en la cama. Soltó una risa fría, dio media vuelta y abandonó la habitación.

Media hora después.

El suero se terminó.

El doctor le recetó unos suplementos nutricionales.

Dylan la llevó en auto de regreso al complejo de departamentos.

Después del suero, el color de su rostro había mejorado bastante, lo que evitaría que Isa se preocupara.

Al llegar a casa.

—Mamá, volviste muy temprano hoy.

Apenas eran las tres de la tarde.

Mirando el rostro angelical de su hija, Esmeralda sintió cómo una cálida sensación le inundaba el corazón.

—Regresé temprano para estar con Isa.

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