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La última lágrima de la esposa fea romance Capítulo 1084

Al día siguiente.

Apenas llegó a la oficina, recibió una noticia impactante.

La noche anterior, alguien había fotografiado a Cecilia Torres saliendo de la habitación de hotel de Gabriel Loyola con la ropa desarreglada. Gabriel se había hospedado allí después de la cena de la convención de negocios.

Al ver la noticia, David solo sonrió con desdén. Pensó que Cecilia de verdad tenía algún talento oculto, pero al final terminó recurriendo a los mismos trucos bajos de siempre. Aunque, sin duda, el arma más letal de una mujer es su cuerpo; si lograba quedar embarazada, podría forzar una propuesta de matrimonio.

Ahora que el asunto había salido a la luz, Gabriel definitivamente estaría en el ojo del huracán. Pero que Cecilia lograra entrar a su habitación con tanta facilidad y que la noticia se publicara de inmediato indicaba que alguien más la estaba respaldando.

Dada la situación actual, el lado de Gabriel no estaba haciendo nada para eliminar las noticias, así que, ¿qué es lo que tenía planeado?

Esmeralda vio las noticias a primera hora de la mañana.

Abril Loyola la llamó, furiosa. Ella, que rara vez maldecía, no paraba de soltar insultos.

—¡Nunca en mi vida había visto a una mujer tan cínica y arrastrada! Es una cualquiera queriendo volar demasiado alto. Mi hermano jamás se metería con esa trepadora. Seguro que es ella haciendo un montaje para usar la opinión pública y manchar el nombre de mi hermano.

Esmeralda la escuchó en silencio. No estaba tan enojada como Abril, y con voz calmada respondió:

—Seguro que Cecilia no se salió con la suya.

Abril se quedó atónita.

—Esme, tú le crees a mi hermano, ¿verdad?

—Si Cecilia hubiera conseguido lo que quería, no estaría haciendo tanto ruido.

Si no podía ganarse el amor del hombre, se quedaría con su cuerpo, se embarazaría y forzaría la relación. Cecilia siempre fue alguien que no descansaba hasta conseguir lo que quería.

Si realmente se hubiese acostado con Gabriel, se habría quedado callada esperando a confirmar su embarazo.

Pero, en realidad, ella tampoco tenía derecho a juzgar las acciones de esa mujer.

—Además, confío en que el profesor no es de los que caen en esas trampas fácilmente. No te preocupes, Abril, seguro que tu hermano sabrá cómo manejar esto.

Abril se tranquilizó un poco y suspiró.

—Tenías que ser tú, Esme, la que mejor lo conoce. Viendo las noticias, ayer no se suponía que ella fuera la presentadora del evento. Cambiaron a la chica original a último minuto para ponerla a ella. ¿Desde cuándo la familia Torres tiene tanto poder?

Al escuchar esto, la mirada de Esmeralda se oscureció.

Capítulo 1084 1

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