Enzo tenía el ceño profundamente fruncido.
—Vete ya —dijo David.
Enzo se quedó clavado en su sitio, sin mover un músculo.
David levantó la mirada hacia él y le preguntó:
—¿Necesitas algo más?
—Lo mejor será que puedas garantizar la seguridad de Esmeralda —respondió Enzo.
Se dio la vuelta y, justo cuando caminaba hacia la puerta, David habló de repente:
—Será mejor que le adviertas a Gabriel. Si quiere aliarse con Cristian, más le vale medir bien las consecuencias.
Enzo detuvo sus pasos, miró por encima del hombro y replicó:
—Él no es alguien a quien se pueda manipular tan fácilmente.
David apartó la mirada y no dijo nada más.
Enzo bajó las escaleras y subió a su auto.
Condujo de vuelta a la Mansión de la Garza.
Manolo y Valentina lo vieron regresar y se acercaron rápidamente. Valentina preguntó con evidente angustia:
—¡¿Dónde está Esmeralda?!
Enzo se apresuró a tranquilizarla.
—Vale, Esmeralda está en un lugar seguro en este momento. No le pasará nada.
Manolo intervino de inmediato:
—¿Pero dónde está exactamente?
Enzo decidió no ocultarlo.
—Está con Cristian Quintana. Él es el hermano mayor de Viola.
Valentina frunció el ceño con preocupación.
—¿Y para qué se la llevó? ¿Es por culpa de Viola?
—Probablemente no sea solo por ella —explicó Enzo—. Cristian no se atrevería a hacerle daño a Esmeralda ahora mismo. Pierdan cuidado.
A pesar de sus palabras, Valentina no lograba calmarse.
—Esmeralda está embarazada y mañana tiene su cita de control. ¿Qué dijo David? ¿Sabe cuándo la dejarán volver?
—David probablemente aún no sabe del embarazo. Quería preguntarte a ti primero, Vale: ¿Deberíamos decírselo a David?
Enzo había estado a punto de soltar la verdad en la oficina de David, pero prefirió consultar con Valentina. Además, dudaba que Cristian se atreviera a lastimar a Esmeralda, considerando que Viola seguía bajo el control de David.
Valentina respiró hondo, con el rostro ensombrecido.
—¿Y de qué serviría que él lo sepa ahora? Lo más importante es hacer que Cristian la suelte. Cuando Esmeralda regrese, que ella misma se lo diga. Una vez que se haga los chequeos y decidan si ese bebé puede nacer o no, que ellos dos tomen sus propias decisiones.
Enzo asintió lentamente.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La última lágrima de la esposa fea
Hola! Los capítulos 490 en adelante están incompletos Gracias x tus esfuerzos x traducir las novelas. Excelente trabajo...
Cuando continúan con el resto de la historia increíble que lo dejen a uno así....
Cuando la se actualiza?...
Me tiene la trama Encantada es un a lástima q cobren para poder seguir en la trama es una delas pocas novelas q tiene diferentes trama no hay mujer sumisa espero poder seguir gracias...