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La última lágrima de la esposa fea romance Capítulo 1180

Cristian también los vio acercarse.

Santi caminó directo hacia él, se detuvo a escasos centímetros para confrontarlo y habló con firmeza.

—Señor Quintana, ¿podemos hablar a solas?

Cristian pasó la mirada por David antes de concentrarse en Santi. No se negó.

—Claro.

Ambos salieron del salón principal.

David los siguió, pero mantuvo su distancia. Se apoyó contra la pared con las manos en los bolsillos, lo suficientemente lejos como para no escuchar la conversación.

—¿Qué le dijiste a Viola? —preguntó Santi directamente.

Cristian lo miró con un rostro inexpresivo.

—Santi, ustedes no deberían haber cruzado sus caminos en primer lugar. Tienes opciones mucho mejores; tú y ella simplemente no encajan.

—O sea que no piensas responder a mi pregunta, ¿verdad?

—No importa lo que haya hablado con Viola. Lo único que debe quedarte claro es que lo de ustedes es imposible —afirmó Cristian.

Santi apretó los puños, su mirada se endureció y le exigió una respuesta a gritos.

—¿Qué es Viola para ti? ¿Acaso es solo tu mascota?

Frente a la furia de Santi, Cristian ni se inmutó. Sus ojos se mantuvieron serenos, sin revelar ninguna emoción.

—Santi, deja de aferrarte a imposibles.

—El único que se aferra aquí eres tú.

Cristian no dijo una palabra más. Pasó por un lado de Santi y comenzó a caminar. Al pasar frente a David, mantuvo la vista al frente sin detener el paso.

David lo miró directamente.

—Eres un reverendo pervertido.

Cristian lo miró de reojo, no dijo nada y siguió su camino.

David apartó la vista, se acercó a Santi, que seguía paralizado en su lugar con el rostro ensombrecido, y le dijo:

—Intentar razonar con él para que te la devuelva es una pérdida de tiempo. No vas a lograr nada hablando.

Aunque no sabían con certeza qué le había dicho, estaba claro que si Cristian se había molestado en llevarla de regreso, no iba a darle su libertad así de fácil.

Santi tenía el ceño profundamente fruncido.

—Lo que más me aterra es que le aplique la misma táctica sucia que usaron con Esmeralda.

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