Dylan respondió:
—Llamó, pero Víctor no sospechó nada.
—Qué bueno.
—Vigílalo bien, cualquier cosa me llamas.
—Sí.
Luego, Kevin llevó a Esmeralda de regreso al hotel.
En el camino, el celular de Esmeralda vibró.
Lo tomó y, al ver el identificador de llamadas, se quedó pasmada un instante.
Aunque hubieran pasado cinco años, reconocía el número de ese hombre de un vistazo.
Tras unos segundos, Esmeralda presionó el botón de contestar y se lo llevó al oído. Escuchó la voz ronca de Isa llamándola, sonando muy triste.
—Evelynn.
Era obvio que acababa de llorar.
Esmeralda sintió que se le estrujaba el corazón.
—¿Isa lloró?
Era sábado. Isa había planeado ver el programa que conducía Esmeralda a las ocho, pero la conductora había sido reemplazada por otra persona. Al no ver a Esmeralda, Isa se puso furiosa, llorando y haciendo berrinche.
Cuando Isa se calmó, David le prestó su celular para que la llamara.
Isa preguntó:
—¿Por qué no vi a Evelynn hoy en la tele?
Esmeralda sabía que Isa se pegaba al televisor todos los sábados para verla. Quizás realmente había una conexión madre-hija, pues podía sentir el cariño de Isa.
Se sentía conmovida pero culpable por no poder corresponder a ese afecto como madre.
Esmeralda suspiró disimuladamente, tratando de mantener la calma.
—La señora tenía otro trabajo hoy, por eso alguien más la cubrió.
Isa soltó un «oh».
—Ayer Isa no habló con Evelynn por teléfono, ¿Evelynn me extrañó?
Esmeralda sonrió con ternura.
—Claro que te extrañé.
Al escuchar la respuesta, la carita triste de Isa se iluminó al instante.
Siguieron platicando hasta que el carro llegó al hotel.
Isa no quería colgar.
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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La última lágrima de la esposa fea
Me tiene la trama Encantada es un a lástima q cobren para poder seguir en la trama es una delas pocas novelas q tiene diferentes trama no hay mujer sumisa espero poder seguir gracias...