Isa respondió:
—No quiero, quiero esperar a que Evelynn vuelva para dormir juntas.
Ahora Esmeralda arrullaba a Isa para dormir todas las noches.
Si David iba a volver esta noche, no sería demasiado tarde para irse después de dormir a Isa.
—La señora tardará un poco más. Isa, pórtate bien.
—Está bien, esperaré juiciosa a que Evelynn regrese.
—Mm.
Esmeralda colgó el celular y, al darse la vuelta, vio salir a Gabriel.
—¿Ya terminaron la autenticación?
Gabriel asintió y dijo:
—Ya firmé. Vámonos.
Hoy Esmeralda había venido en el coche de Gabriel.
—¿Vamos a tu casa?
Esmeralda dijo:
—Llévame a Lomas del Valle, por favor.
Gabriel la miró y dijo:
—Isa te está esperando en casa.
—Sí, tengo que ir a verla y arrullarla para que se duerma.
Gabriel retiró la mirada y no dijo nada más.
Cuando el coche se detuvo frente a la villa, Esmeralda bajó.
Gabriel preguntó:
—¿Quieres que te espere?
Esmeralda asintió.
—Disculpa la molestia, profesor.
Al escuchar esto, el ceño fruncido del hombre se relajó imperceptiblemente.
—Está bien, ve rápido. Te espero.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La última lágrima de la esposa fea
Me tiene la trama Encantada es un a lástima q cobren para poder seguir en la trama es una delas pocas novelas q tiene diferentes trama no hay mujer sumisa espero poder seguir gracias...