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La última lágrima de la esposa fea romance Capítulo 308

Las expresiones de Álvaro y Santiago cambiaron al instante.

—Enzo tiene una ambición desmedida —dijo Santiago con el rostro sombrío.

—Seguro que Enzo quiere la tecnología de Apeiron Systems para fusionarla con Sky-High Tech —añadió Esmeralda—. Hermano, tienes que hablar bien con César otra vez.

Álvaro sacó su celular y marcó el número de César, pero le colgaron la llamada de inmediato.

—Voy a buscarlo a su casa —dijo Álvaro.

—Sí, aprovecha que es fin de semana. Hermano, tú y César tienen que llegar a un acuerdo, pase lo que pase —insistió Esmeralda.

Aunque César había actuado impulsivamente, habían levantado la empresa juntos.

—Lo sé.

—Voy contigo —ofreció Santiago.

Álvaro asintió.

Abril estaba llena de preocupación, aunque sentía que no podía ayudar mucho. Álvaro notó su angustia y, al pasar junto a ella, la consoló:

—No te preocupes, se va a arreglar.

Abril lo miró hacia arriba y asintió, diciendo con inocencia:

—Si necesitas inversión, yo también puedo invertir, ¿eh?

Porque ahora, aparte de tener dinero de sobra, no tenía mucho más.

Álvaro sonrió.

—Esme, avísale a mamá.

—Sí, tengan cuidado en el camino.

Álvaro y Santiago se fueron de la casa de los De la Garza.

Esmeralda los vio partir, esperando que lograran negociar. Menos mal que se dieron cuenta a tiempo.

Por la tarde, Esmeralda y Abril llevaron a las niñas de compras; quedarse en casa solo servía para pensar de más. Invitaron a Paula Nájera.

Paula sabía del viaje de Gabriel a Boston.

—¿David quiere ir en corto contra Inversiones Alfa? ¡Ni lo sueñe! —Paula estaba furiosa.

Capítulo 308 1

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