La voz de Gabriel se escuchó:
—¿Estás en casa?
—Acabo de traer a Isa. Profesor, ¿cómo se siente hoy?
—Me siento mucho mejor que ayer, no te preocupes —dijo Gabriel—. Ya estoy bien, así que por ahora no hace falta que vengas al hospital a cuidarme, Esme.
Esmeralda asintió.
—Está bien. Mañana al mediodía le llevaré el almuerzo, Profesor.
Gabriel guardó silencio un instante y dijo:
—Está bien.
—¿Se le antoja algo en especial?
—Cualquier cosa ligera está bien.
—De acuerdo —Esmeralda preguntó de nuevo—: ¿El señor Arriaga ha encontrado alguna información?
—Ya han localizado a las personas involucradas. En un par de días habrá resultados —respondió Gabriel.
—Qué bueno.
Platicaron un poco más y colgaron.
Esmeralda dejó el celular, regresó al sofá y le dijo a Valentina:
—Mamá, cuida un momento a Isa, voy a subir a arreglar mis cosas.
—Sí, ve.
Esmeralda subió, se cambió por ropa cómoda, se lavó la cara y bajó. Se sentó en el sofá y revisó su tableta.
De pronto, su celular vibró de nuevo. Al levantarlo, vio que era David.
Contestó la llamada.
—¿Bueno?
La voz suave del hombre preguntó:
—¿Qué sabor de chocolate te gusta?
—¿Para qué preguntas eso? —dijo Esmeralda.
—Un amigo está en Suiza y regresa mañana al país. Le pedí que me trajera unas cajas de chocolate.



VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La última lágrima de la esposa fea
Hola! Los capítulos 490 en adelante están incompletos Gracias x tus esfuerzos x traducir las novelas. Excelente trabajo...
Cuando continúan con el resto de la historia increíble que lo dejen a uno así....
Cuando la se actualiza?...
Me tiene la trama Encantada es un a lástima q cobren para poder seguir en la trama es una delas pocas novelas q tiene diferentes trama no hay mujer sumisa espero poder seguir gracias...