Al llegar al club, Esmeralda recibió una llamada de Gabriel Loyola.
—Esme, ¿ya llegaste?
—Sí, acabo de llegar —contestó.
—Abril baja en un momento, espérala abajo.
Esmeralda suspiró aliviada.
—Entendido.
A fin de cuentas, estaban en San Pedro; Marcos Fierro no se atrevería a pasarse de la raya con Abril.
Al colgar, Esmeralda se quedó esperando en el vestíbulo.
Unos minutos después, de pronto escuchó una voz que saludaba con respeto:
—Señor Montes.
Esmeralda se volteó instintivamente y vio a David entrando por la puerta. Detrás de él venía Cecilia Torres, quien también cruzó miradas con ella.
El gerente se acercó a recibirlo cordialmente.
—Señor Montes, por aquí, por favor.
La mirada de David se detuvo en Esmeralda, que estaba de pie a unos pasos de distancia. Ella endureció su expresión, apartó la vista y justo cuando iba a alejarse hacia un lado, escuchó la voz de Abril.
—Esme.
Esmeralda se detuvo en seco.
Abril venía caminando a paso rápido desde los elevadores.
Esmeralda se adelantó, le tomó las manos y la examinó de arriba a abajo.
—¿Estás bien?
Abril negó con la cabeza levemente.
—Estoy bien, no te preocupes.
Levantó la mirada hacia Marcos Fierro.
Él le clavó a Esmeralda una mirada fría y penetrante con sus ojos rasgados, y luego se dio media vuelta para irse con pasos largos. Al pasar junto a David, se detuvo y una sonrisa llena de intenciones ocultas asomó en sus labios.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La última lágrima de la esposa fea
Hola! Los capítulos 490 en adelante están incompletos Gracias x tus esfuerzos x traducir las novelas. Excelente trabajo...
Cuando continúan con el resto de la historia increíble que lo dejen a uno así....
Cuando la se actualiza?...
Me tiene la trama Encantada es un a lástima q cobren para poder seguir en la trama es una delas pocas novelas q tiene diferentes trama no hay mujer sumisa espero poder seguir gracias...