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La última lágrima de la esposa fea romance Capítulo 757

Esmeralda se acomodó el vestido, luego tomó una copa de vino tinto de la bandeja de un mesero y, sin inmutarse, se la arrojó directamente a la joven.

—¡Ah!

La joven soltó un grito estridente que resonó en el salón y le reclamó furiosa:

—¿Qué te pasa?

—Lo siento, solo se me resbaló la mano —respondió Esmeralda con voz calmada.

La chica, al ver que su vestido de diseñador había quedado manchado de vino, torció su rostro perfectamente maquillado por la furia.

Ciega de coraje, agarró una botella de vino y levantó el brazo para golpear a Esmeralda.

Pero antes de que su mano descendiera, alguien le agarró la muñeca.

La joven soltó un quejido de dolor y, al darse la vuelta, se encontró con una mirada fría y aterradora que la dejó petrificada.

—¿Qué crees que estás haciendo?

La chica palideció, asustada por el tono de su pregunta.

El alboroto ya había atraído la atención de muchos en la fiesta.

La madre de la joven se acercó rápidamente.

—Lily.

Santiago soltó el brazo de la joven, caminó a zancadas hacia Esmeralda y le preguntó con voz suave:

—¿Estás bien?

—Estoy bien —respondió Esmeralda, sacudiendo la cabeza levemente.

Emilia se acercó deprisa y, al ver las manchas en el vestido, se disculpó apenada:

—Lo siento mucho, Esme.

Aquellas señoras la habían retenido charlando y no había podido librarse de ellas.

En ese momento.

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