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La última lágrima de la esposa fea romance Capítulo 805

David recibió una llamada de Isa.

—Papá y mamá llegarán enseguida.

Esmeralda escuchó la voz alegre de Isa a través del teléfono, seguida de una pequeña tos.

Sintió una punzada en el corazón y, al ver que él colgaba, preguntó:

—¿Isa está enferma?

David asintió:

—Ha estado un poco indispuesta desde que volvimos.

Llegaron a la Mansión Montes.

Esmeralda no entró, se quedó esperando en el coche a que salieran.

Mientras esperaba...

Un Rolls-Royce se detuvo lentamente.

Esmeralda observó cómo Marcelo Montes bajaba del coche y caminaba hacia ella.

Cuando Marcelo se detuvo, Esmeralda lo saludó:

—Señor Marcelo.

Marcelo respondió:

—En realidad, podrías llamarme primo.

Esmeralda solo esbozó una leve sonrisa, sin decir nada.

—Vinieron a buscar a Isa, ¿por qué no entras?

—David entró por ella —contestó Esmeralda.

Marcelo asintió, sin indagar más, y dijo:

—Quería pedirte un favor.

—Dígame.

—Últimamente le he buscado a Santi algunas candidatas adecuadas y me gustaría que las conociera. Ya no es un niño y no puede descuidar su vida personal por estar siempre trabajando. Tú lo conoces desde pequeño, seguro que lo entiendes mejor que nosotros. Quería pedirte que nos ayudes a ver quién sería más compatible con él.

—Puedo ayudar a darle un vistazo, pero al final la decisión es de Santi —respondió Esmeralda.

Marcelo asintió.

—¡Mamá!

Se escuchó la voz de Isa.

Esmeralda levantó la vista, dio unos pasos y la niña corrió a abrazarla.

Le acarició la cabecita con ternura. Isa miró a Marcelo y saludó:

—Tío Marcelo.

Marcelo le sonrió con cariño.

David intervino:

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