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La última lágrima de la esposa fea romance Capítulo 858

—¡Habla tú! —concedió David Montes.

—Voy a ir a trabajar a Nueva Concordia —anunció Esmeralda.

David Montes dejó a un lado la toalla; pareció no sorprenderse por su declaración y no ofreció ninguna respuesta inmediata.

El ambiente se volvió pesado y silencioso.

Tras una breve pausa, Esmeralda desvió la mirada hacia un punto indefinido y dijo lentamente: —Creo que ya es hora de que dejemos claro si debemos continuar juntos o no.

La expresión de David Montes se mantuvo estoica, pero sus ojos escondían un abismo sombrío.

Pasó un buen rato.

Finalmente, rompió el silencio: —Pasado mañana viajaré al extranjero por casi un mes. Dejemos que Isa vaya contigo a Nueva Concordia por ahora. Cuando regrese, hablaremos con calma.

Esmeralda lo observó fijamente.

—No te forzaré a nada, un mes será tiempo suficiente para que ambos lo pensemos bien —concluyó David Montes.

Esmeralda mantuvo el mutismo, sus ojos clavados en el hombre.

Tras unos instantes, respondió: —De acuerdo.

—¿Cuándo te marchas a Nueva Concordia? —indagó él.

—En un par de días.

—Bien, pediré que lo dejen todo organizado mañana.

Ya que llevaría consigo a Isa, lo mínimo era asegurarse de que todo estuviera planeado a la perfección.

Esmeralda no se negó a su propuesta.

—Ve a asearte, estaré en el estudio —le indicó David Montes.

Cuando él terminó de ocuparse de sus asuntos y regresó al cuarto, Esmeralda justo se disponía a acostarse. Le dirigió una rápida mirada, se cubrió con las mantas y cerró los ojos.

Capítulo 858 1

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