Entrar Via

La Valiente Transformación de una Esposa Menospreciada romance Capítulo 138

Valentina comenzó a sentir el cambio de atmósfera de forma gradual, como un cambio sutil en la presión del aire antes de una tormenta. Al principio, eran cosas pequeñas, casi imperceptibles, que atribuía a su propia paranoia o al estrés de dirigir una nueva empresa. Pero la acumulación de estos pequeños incidentes comenzó a formar un patrón inquietante que no podía ignorar.

La primera señal clara ocurrió durante una reunión con un proveedor de impresión de alta gama. Era un hombre mayor, Don Guillermo, con quien había trabajado durante años y con quien tenía una relación de mutuo respeto y casi de amistad. Solían empezar sus reuniones con una charla amigable, preguntando por sus familias, compartiendo un tinto. Pero esta vez, Don Guillermo fue extrañamente formal, casi frío. Evitaba su mirada, mantenía la conversación estrictamente profesional y parecía ansioso por terminar la reunión. Al despedirse, en lugar de su habitual y cálido apretón de manos, le dio una palmada torpe en el hombro y se fue casi corriendo. Valentina se quedó en la sala de reuniones, confundida y con una extraña sensación de desasosiego. ¿Había dicho algo malo? ¿Estaba él teniendo un mal día?

Un par de días después, asistió a un pequeño desayuno de networking de la industria, un evento al que solía disfrutar ir para ponerse al día con colegas y amigos. Pero esa mañana, la experiencia fue diferente. Notó cómo, al entrar, las conversaciones se detenían por una fracción de segundo. Vio a grupos de personas que la miraban de reojo y luego volvían a susurrar entre ellos. Cuando se acercó a un grupo de directores creativos que conocía bien, la conversación se volvió repentinamente forzada y superficial. Le hicieron preguntas educadas sobre su nueva agencia, pero había una corriente subterránea de algo que no podía identificar, una mezcla de lástima y una extraña curiosidad morbosa. Nadie mencionó a "ConectaTech", su mayor logro, lo que era increíblemente extraño. Era como si hubiera un elefante en la habitación del que nadie se atrevía a hablar.

Se sintió como si estuviera en el colegio de nuevo, siendo el objeto de un chisme que todo el mundo conocía menos ella. La sensación era profundamente aislante y desconcertante. Intentó ignorarlo, diciéndose a sí misma que estaba siendo demasiado sensible, que la presión la estaba afectando. Pero la sensación persistía.

La señal más dolorosa llegó de una fuente inesperada. Se encontró con una antigua protegida suya, una joven diseñadora a la que había apadrinado en Grupo Vega y que ahora trabajaba en otra agencia. La joven, que siempre la había tratado con una adoración casi de hermana menor, la saludó con una extraña mezcla de afecto y una evidente incomodidad.

—¡Vale! ¡Qué bueno verte! —dijo, pero no la abrazó como solía hacer—. ¿Cómo… cómo va todo?

—Todo va muy bien, Ana. Muy ocupada, pero feliz —respondió Valentina, intentando sonar alegre.

Capítulo 138 1

Capítulo 138 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Valiente Transformación de una Esposa Menospreciada