El resentimiento de Yolanda hacia Vicente disminuyó un poco.
—Clara, ¿estás herida?
—Mamá, estoy perfectamente. ¡Si no me crees, mira! —Clara movió el teléfono para enfocar todo su cuerpo, cuidando de ocultar el vendaje de sus muñecas, y soltó una carcajada—. ¿Ahora me crees?
—Qué bueno que estás bien, qué bueno... —murmuraba Yolanda, y luego preguntó dudosa—: Camilo echó a Selena de la casa...
Clara se quedó atónita.
—Esa fue la decisión que tu padre y yo tomamos también. —Yolanda suspiró suavemente—. ¡Clara, no nos culpes!
Cuando ocurrió el incidente, Selena ya tenía 20 años y la niñera llevaba más de diez años muerta.
Pensando que Selena también era inocente, no la echaron.
Si hubiera sabido que Patricio era semejante bestia, habría sido implacable en ese momento.
¡Yolanda estaba consumida por el arrepentimiento!
—Mamá, ¡nunca los he culpado! —le aseguró Clara—. ¡En lugar de mí, me preocupa más que tú y mi papá estén tristes!
Clara no necesitaba preguntar para adivinar qué les había dicho Camilo.
De lo contrario, no habrían tomado una decisión tan repentina de un día para otro.
Más que la crueldad de Selena, a Clara le preocupaban Yolanda y Mauricio. Al fin y al cabo, nadie se había entregado tanto emocionalmente como ellos.
Con todo el amor que le habían dado a Selena en el pasado, ahora debían estar destrozados.
—Abuelita, ¿por qué lloras?
La voz de Silvia se escuchó, y la imagen borrosa se agitó por un momento.
Cuando la pantalla volvió a enfocarse, apareció la carita de Silvia.
—¡Mamá, ya te despertaste!
Clara asintió.
Silvia preguntó:
—Entonces, ¿mi papá te dio un besito?
La sonrisa de Clara se congeló, y sus orejas se pusieron rojas de inmediato.
Evitando mirar a Vicente, que la observaba desde su lado, Clara cambió bruscamente de tema.
—¿Dónde está tu hermano? ¿No está contigo?
—¡Andrés fue a vengarse del sapo! —respondió Silvia, pero enseguida volvió al tema principal—. Mamá, no me has respondido, ¿mi papá te dio un besito?
¡¡¡Ah!!!
—Sí, sí... —Clara le encasquetó el teléfono a Vicente y salió huyendo hacia el baño.
Separados por la puerta.
Pudo escuchar al hombre decir con seriedad que la había besado.


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