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Más que una niña: La rebelde y su protector romance Capítulo 2056

Las noticias en internet se volvieron cada vez más exageradas.

Algunos incluso afirmaban que el Mandatario no tenía ni una pizca de autoridad en casa, y que por las noches le lavaba los pies a la Primera Dama.

¿Que si se atrevía a desobedecerla? Bastaba con que el Submundo instalara unos cañones y lanzara un par de advertencias para que se alineara.

Los internautas, que amaban el drama, empezaron a pedir que el Mandatario saliera a desmentirlo, o perdería toda su dignidad.

Cuando Lourdes vio la noticia, estaba, precisamente, disfrutando de un relajante baño de pies.

Bajó la mirada hacia el hombre que en ese exacto momento le estaba masajeando los pies, y lo empujó suavemente con la punta de los dedos.

—Señor Mandatario, ¿no piensa salir a aclarar los rumores?

—¡No te muevas!

Unas gotas de agua salpicaron su brazo. Darío le habló con una voz cargada de devoción:

—¿Aclarar qué? ¿Aclarar que no es un rumor, sino la pura verdad?

—¿Acaso ya no le importa su orgullo de Mandatario? —Lourdes esbozó una sonrisa deslumbrante.

—¿Desde cuándo lavarles los pies a tu propia esposa es motivo de vergüenza? —Darío continuó su masaje sin inmutarse—. Los que dicen que es humillante seguro no tienen esposa. Solo me tienen envidia.

Lourdes se quedó sin palabras ante su impecable lógica y autoengaño.

Unos segundos después, le sostuvo el rostro entre las manos, le dio un beso sonoro y sonrió con los ojos entrecerrados.

—Gracias, amor.

—De nada, mi vida —respondió Darío, acercándose para darle otro pequeño beso en los labios—. Cuando terminemos con el agua, ¿quieres que te dé un masaje en los hombros?

—Muchas gracias por su arduo trabajo, señor Darío. —Lourdes le rodeó el cuello con los brazos, riendo alegremente—. Por cierto, ¿qué vas a hacer con Hernán Mendoza?

—Solo espera y verás.

***

En el Casino Amanecer.

Hernán Mendoza estaba sentado en su oficina, sudando frío.

¡Ese imbécil de Camilo no solo había secuestrado a Lourdes, sino que se había atrevido a herir al Mandatario! ¡Ahora estaba en la cárcel, y era obvio que a él también le iría muy mal!

Hernán siguió deslizando el dedo por la pantalla de su teléfono hasta que una notificación saltó a la vista.

[La Verdadera Identidad de Lourdes Yáñez]

¿Identidad? ¿No era huérfana?

La curiosidad le ganó. Hernán abrió el enlace y sus ojos se abrieron de par en par.

¿Cómo demonios tenía Lourdes tantos hermanos súper poderosos?

Y peor aún...

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