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Más que una niña: La rebelde y su protector romance Capítulo 2077

Después de unos segundos de silencio, los hombres intercambiaron miradas e intentaron mantener una sonrisa forzada y cortés.

Jaja.

Una respuesta bastante clara y concisa.

No estaba mal.

Al menos demostraba que estaba de acuerdo.

—Bueno, ya hablamos de lo importante, ¿no? —El líder del grupo se frotó las manos, mirando a Aldana con ojos brillantes—. ¿Ahora sí podemos tomarnos la foto y pedirle un autógrafo?

—Claro.

Aldana tomó un bolígrafo de la mesa y le quitó la tapa:

—¿Dónde firmo?

Al final, los cuatro hombres hicieron que les firmara sus trajes formales. Dijeron que, en cuanto llegaran a casa, se los quitarían, los mandarían a enmarcar en vidrio y los colgarían junto a sus medallas al mérito.

Después de firmar, Aldana se sintió como una muñeca de exhibición mientras la jalaban de un lado a otro para sacarle fotos.

—Ya sonó la campana, tengo que ir a clase —dijo Aldana al escuchar el timbre y salió corriendo hacia la puerta.

Para ahorrar tiempo y no tener que bajar las escaleras, simplemente saltó desde el pasillo del segundo piso hacia el patio.

Los cuatro funcionarios del gobierno se quedaron paralizados del susto.

Sabían que la joven Aldana Carrillo era una genio en todas las disciplinas.

¡Pero nadie les advirtió que también podía volar!

***

Por la tarde, al terminar las clases.

Luciano guardó sus cosas y se acercó a Aldana:

—¿Ya te vas a casa? Te puedo llevar, me queda de paso.

—¿Mmm?

Aldana levantó la vista, pero antes de que pudiera responder, Jacinta intervino:

—Profesor Jasso, creo que no está enterado. El esposo de Aldana siempre viene a recogerla.

—¿Qué?

Luciano se quedó helado por un segundo.

—El señor Lucero no falla ni un solo día. Siempre la espera a la salida —añadió Jacinta con una sonrisa.

¿En serio?

Entonces, ese tal Rogelio Lucero realmente la trataba como a una reina.

—¿Cómo está tu abuela? —preguntó Aldana, tomando su bolso sin darle mayor importancia al asunto.

—Está muy bien.

Luciano esbozó una sonrisa cálida:

—A menudo me pregunta por ti.

Cuando ella se fue, dejó todo pagado y arreglado. Incluso fue ella quien consiguió a los especialistas que curaron la grave enfermedad de su abuela.

—Me alegra escuchar eso.

Aldana asintió:

Capítulo 2077 1

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