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Más que una niña: La rebelde y su protector romance Capítulo 2111

—¡Dios mío, recién me entero! Inés es demasiado discreta.

Si ella fuera cuñada de Aldana, quién sabe lo presumida que sería.

—Las puertas de los autos de atrás también se abrieron...

Al escuchar esto, todos miraron hacia atrás al unísono.

Vieron a Gilda, luciendo impecable con una gabardina larga, salir del vehículo.

Con el ceño fruncido, exclamó molesta: —¿Pueden avanzar los de adelante? Ya se armó tráfico atrás.

—No te enojes —la consoló Héctor, llevando el bolso de ella con una sonrisa resplandeciente.

—Qué lentitud —murmuró Gilda—. Cuando Aldi vea este espectáculo, seguro se querrá morir de la vergüenza.

—Es raro que sean tan exhibicionistas, déjalos que se luzcan.

Apareció la familia de tres de Julieta Mendes; Gordito llevaba una pequeña toga a medida para la ocasión.

El birrete le quedaba tan grande que se tambaleaba en su cabecita.

—Quién sabe dónde estará Aldi ahora —dijo Lourdes, que llevaba un vestido largo y rojo, con un maquillaje espectacular, riendo radiante y llamativa.

Darío la seguía de cerca, cargando a Lazarito en brazos.

Bajo la mirada emocionada del público, el enorme y elegante grupo avanzó hacia la sala de descanso del recinto.

Los murmullos y exclamaciones de asombro no cesaban.

***

En el piso de arriba.

Jacinta observaba la escena con los ojos muy abiertos: —Qué felicidad que la familia venga a la graduación.

Aldana Carrillo frunció el ceño. «¿De quién fue esta terrible idea?»

—Profesora Carrillo, ¿está contenta?

—Se podría decir.

Aldana asintió, hablando entre dientes: —Diviértete por aquí, voy a salir un momento.

—De acuerdo.

Al ver a la profesora caminar tan rápido, Jacinta sintió mucha envidia.

«Debe estar súper conmovida, por eso camina tan rápido para ir a verlos», pensó.

***

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