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Me Robaron Tres Años, les Cobraré una Vida Entera romance Capítulo 127

Abraham, que conducía, miró por el retrovisor al hombre en el asiento trasero, cuyo ceño se había fruncido.

—Sí —respondió Samuel en voz baja.

—¿Y qué dice? ¿Aceptó? —la voz de Abraham denotaba una clara expectación.

—No —el tono de Samuel era glacial—. Dice que por motivos personales no puede aceptar el encargo.

—¿Cómo? ¿Tan difícil es tratar con ella? Todos en el gremio dicen que es muy accesible. No se parece en nada a su reputación.

Samuel apagó la pantalla del celular y dijo en voz baja:

—Seguiremos buscando. No podemos depender de una sola persona.

—Entendido, señor Flores. Volveré a preguntar por otros contactos.

—Bien.

Tras esa breve respuesta, el hombre se recostó y no dijo más.

—Señor Flores —dijo Abraham de nuevo, mirándolo por el retrovisor—, tengo que informarle de algo.

—Habla —respondió Samuel sin abrir los ojos, su voz indiferente.

—La ejecución de Natalia Ríos será en tres días... —Abraham hizo una pausa antes de continuar—. ¿Irá a verla?

Samuel abrió los ojos lentamente, pero permaneció en silencio.

—Fiona, a tu amiga de la cárcel... la ejecutan en dos días —Ofelia hizo una pausa—. ¿Vas a llevar a Silvia a verla por última vez?

-Bum-

La noticia cayó como un rayo, y Fiona se quedó paralizada, con los ojos abiertos de par en par. Ofelia, como periodista, siempre estaba al tanto de todo. Fiona le había pedido que siguiera de cerca el caso de Natalia. Sabía que este día llegaría, pero no tan pronto. La idea de que Silvia se quedara sin madre a una edad tan temprana le oprimió el corazón.

—Fiona, ¿me estás escuchando?

La voz de Ofelia la devolvió a la realidad.

—¿Podrías conseguirme una visita para mañana? —dijo con voz grave—. Quiero que Silvia vea a su madre.

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