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Me Robaron Tres Años, les Cobraré una Vida Entera romance Capítulo 260

La idea de su doble cara, de sus palabras por delante y sus acciones por detrás, la enfurecía. Fiona arrojó el celular a su bolso sin mirarlo más.

Cuando llegó a casa, Ofelia le trajo un enorme incensario de jade y lo dejó en el suelo del ático.

Fiona, que estaba trabajando en el dije de Samuel, levantó la vista con curiosidad.

—¿De quién es esto?

—De un antiguo cliente. Su hijo lo rompió por accidente. Usaba este incensario para honrar a su abuela. Ha buscado a todos los maestros restauradores de Santa Matilde, pero nadie ha podido arreglarlo. En cuanto se enteró de que habías vuelto a aceptar encargos, vino a buscarme. ¿Crees que puedes hacer algo?

Fiona se agachó y examinó la pieza con detenimiento.

—Se puede, pero no será rápido. Calculo que tardaré unos diez días —asintió finalmente.

—Dice que el tiempo no es un problema, siempre y cuando quede bien.

—Perfecto —asintió Fiona—. Avísale que venga a recogerlo en diez días. Negocia tú el precio con él, pero que no sea por debajo del valor de mercado.

—De acuerdo.

Cuando Ofelia se fue, Fiona volvió a su puesto de trabajo con la intención de seguir con el dije de Samuel. Sin embargo, las palabras que había escuchado en el hospital resonaron en su mente. De repente, perdió todo el interés en repararlo, al menos por el momento. Cuanto antes lo terminara, más rápido avanzarían las cosas entre él y Daniela. Su propia relación con Samuel ya era lo suficientemente ambigua; no podía permitir que la de ellos se acelerara.

Dejó el dije de jade en el cajón y fijó su atención en el incensario. Tras reflexionar un momento, colocó su celular en un trípode y comenzó a grabar el proceso de restauración.

Capítulo 260 1

Capítulo 260 2

Capítulo 260 3

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