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Me Robaron Tres Años, les Cobraré una Vida Entera romance Capítulo 372

—Claro, lo que tú digas.

La voz de Samuel era excepcionalmente suave mientras la miraba con una media sonrisa.

Fiona lo fulminó con la mirada y señaló hacia la puerta.

—Señor Flores, será mejor que te vayas. Si Orlando termina de ducharse, seguro bajará otra vez.

—¿Y ese cuándo se va a largar?

En los ojos de Samuel se adivinaba un dejo de molestia.

Fiona vio en su mirada un claro destello de celos.

Bajó la mano y sonrió con frialdad.

—¿Qué pasa? ¿Estás celoso, señor Flores?

—Pensar que viven todo el día bajo el mismo techo… la verdad es que me revienta.

Fiona le lanzó una mirada de advertencia, pero no dijo nada.

De repente, Samuel se inclinó y le dio un beso ligero en los labios.

Tras soltarla, se dirigió a la puerta sin mirar atrás.

—Me voy.

Cuando la espalda del hombre desapareció por el umbral del baño, Fiona se quedó rígida por un instante.

Irse, pero no sin antes robarle un beso.

Su situación se parecía cada vez más a la de un par de amantes.

***

Al día siguiente, por la tarde.

Ofelia no tuvo tiempo de ir por la niña, así que al final fue Fiona quien recogió a Silvia.

Cuando Silvia vio a Fiona, no pudo ocultar su sonrisa.

—¡Fiona, qué bueno que viniste por mí hoy! ¡Estoy tan feliz!

Extendió sus bracitos y se abrazó a la pierna de Fiona.

Fiona sonrió y, justo cuando iba a responder, una voz abrupta se le adelantó:

—Pedro, espera un momento.

La empleada ya le había abierto la puerta trasera del carro a Pedro. Al oír el llamado de su madre, se detuvo antes de subir.

Fiona llegó junto al carro, le pidió a la empleada que se retirara un momento y cerró la puerta.

—Mamá, ¿qué haces?

—¿Así que todavía sabes que soy tu mamá? Pensé que ya habías adoptado a Bianca como tu nueva madre…

Fiona sonrió con frialdad, su rostro ensombreciéndose por un instante.

Pedro, de pie junto a la puerta, se aferraba con fuerza a las correas de su mochila, sin decir nada y con el ceño fruncido.

—Sé que estás muy molesto conmigo por haberte hecho pedir disculpas en público, pero lo que pasó también me dolió mucho. Y no me refiero a que anduvieras diciendo que estuve en la cárcel. Silvia es huérfana, y solo por eso ya merece compasión, pero tú te dedicaste a pregonarlo por todas partes. Eso es no tener corazón.

—No sé cómo sea tu relación con Bianca, pero que te incite a esparcir esos rumores en la escuela está mal. Espero que puedas cambiar y que no vuelvas a hacer algo así.

Fiona le dijo todo esto tratando de razonar con él, pero al escucharlo, Pedro frunció aún más el ceño.

***

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